El organismo fiscalizador determinó que la investigación no estaba agotada y ordenó realizar nuevas diligencias para esclarecer siete observaciones sobre contrataciones, pagos, gestión contable y atención ambulatoria. Hospital aseguró que cumplirá con lo instruido.
La Contraloría Regional de Valparaíso ordenó al Hospital de Quilpué dejar sin efecto el sobreseimiento de un sumario administrativo y retrotraer la investigación a una etapa anterior a su cierre; esto, luego de determinar que el procedimiento no había agotado las diligencias necesarias para esclarecer los hechos investigados.
La presentación ante el organismo fiscalizador fue realizada por la Asociación de Funcionarios Fenats Región Valparaíso - Base Quilpué, que solicitó revisar la legalidad del sobreseimiento dispuesto por el hospital. Para ello, acompañó una copia del expediente sumarial que obtuvo vía solicitud de acceso a la información pública.
Cabe recordar que el procedimiento disciplinario había sido instruido mediante la Resolución Exenta N°2.320, del 20 de noviembre de 2025, a raíz de siete observaciones contenidas en el Informe de Auditoría N°25/2025 del Ministerio de Salud.
Los antecedentes en cuestión estaban relacionados con contrataciones y mejoramientos de grado, reportes CAIGG, utilización del sistema SIGFE, una eventual duplicidad de pagos, imputaciones contables, la asistencia de una funcionaria sin comisión de servicio y la continuidad de la atención ambulatoria.
De acuerdo con el oficio firmado por la contralora regional María Soledad Pérez Reinoso, el fiscal del sumario propuso no formular cargos y sobreseer el procedimiento, argumentando que las situaciones observadas tenían explicaciones plausibles, obedecían a desconocimiento o falta de claridad, o correspondían a errores u omisiones.
Esa propuesta fue aprobada posteriormente por el director del Hospital de Quilpué mediante la Resolución Exenta N°1.000, del 24 de abril de 2026. Sin embargo, Contraloría advirtió que en la investigación se habían solicitado diversos antecedentes documentales que no aparecen incorporados de manera suficiente al expediente.

Entre ellos se encontraban las planillas CAIGG y la individualización de quienes participaron en determinadas contrataciones y mejoramientos de grado; antecedentes contables y contractuales; documentación relativa a comisiones de servicio; y otros antecedentes vinculados con las situaciones observadas.
El ente fiscalizador de los órganos del Estado cuestionó, además, que pese a la ausencia de esos antecedentes, la vista fiscal descartara los siete hallazgos principalmente sobre la base de declaraciones de funcionarios que atribuyeron las situaciones a confusiones, desconocimiento, criterios internos, errores u omisiones.
Uno de los aspectos observados por la Contraloría Regional de Valparaíso dice relación con el uso del Sistema de Información para la Gestión Financiera del Estado (SIGFE) y determinadas imputaciones contables. Según el oficio, las conclusiones del sumario se sustentaron en declaraciones, pero sin un examen documental suficiente respecto de descuentos, transferencias, cuentas utilizadas y actos que habrían permitido al Hospital de Quilpué actuar como intermediario financiero.
Respecto de una eventual duplicidad de pagos, el organismo señaló que tampoco constaba un contraste completo entre cotizaciones, facturas, órdenes de compra, informes técnicos, prestaciones recibidas y montos pagados.
A ello se suma la situación de una funcionaria que habría asistido sin comisión de servicio, respecto de la cual no se incorporaron el acto de regularización, el registro de asistencia ni el comprobante del descuento correspondiente.
También fue cuestionado el análisis sobre la continuidad de la atención ambulatoria durante una jornada de autocuidado. Si bien, las declaraciones reconocieron que no se generó agenda ambulatoria durante ese período, Contraloría advirtió que no existía un análisis de las atenciones suspendidas o diferidas ni de los efectos de esa decisión.
Otro de los cuestionamientos formulados por la Contraloría apunta directamente a la fundamentación de la resolución que decretó el sobreseimiento. El Hospital concluyó que los errores y omisiones detectados no eran sancionables debido a que no existía mala fe ni culpa. Sin embargo, el organismo fiscalizador señaló que la ausencia de mala fe no permite descartar por sí sola una eventual responsabilidad administrativa.
Sostuvo también que correspondía examinar la posible existencia de culpa o negligencia y determinar la participación individual de los funcionarios involucrados.
Por ello, la Contraloría Regional de Valparaíso concluyó que tanto la investigación como la motivación del sobreseimiento resultaban insuficientes, debido a que "no consta que la investigación se encuentre agotada", según da cuenta el documento.
Con estos antecedentes, la Contraloría acogió la denuncia respecto de la legalidad del sobreseimiento y ordenó al Hospital de Quilpué dejar sin efecto la Resolución Exenta N°1.000 y retrotraer el sumario al estado anterior al cierre de la investigación.
"Se acoge la denuncia respecto de la legalidad del sobreseimiento y se instruye al Hospital de Quilpué dejar sin efecto la resolución exenta N° 1.000, de 2026, agregada a fojas 61 a 63, y retrotraer el sumario al estado anterior al cierre de la investigación, a fin de recabar los documentos faltantes, practicar las diligencias indispensables y emitir una nueva vista fiscal y una decisión terminal debidamente fundadas", reza el pronunciamiento del órgano fiscalizador.
El establecimiento deberá ahora recabar los documentos que quedaron pendientes, practicar las diligencias que resulten indispensables y emitir una nueva vista fiscal, para posteriormente adoptar una nueva decisión respecto del procedimiento.
El hospital, además, deberá informar documentadamente a Contraloría el cumplimiento de estas instrucciones dentro de un plazo de 15 días hábiles. De esta manera, el procedimiento que había terminado con el sobreseimiento en abril vuelve a abrirse para determinar si los antecedentes pendientes permiten establecer eventuales responsabilidades respecto de los siete hechos que dieron origen a la investigación.
Una vez conocido el pronunciamiento de la Contraloría, Puranoticia.cl tomó contacto con el Hospital de Quilpué, que informó mediante una declaración por escrito que el organo fiscalizador le "instruye retrotraer un sumario administrativo con el objeto de completar antecedentes y diligencias pendientes, determinación que se enmarca en las atribuciones del órgano contralor".

En ese sentido, aseguraron desde el establecimiento de salud que darán "cumplimiento a lo instruido dentro del plazo establecido". Además, precisaron que "esta decisión no determina responsabilidades ni sanciones, materia que deberán eventualmente resolverse en el respectivo procedimiento".
"Como institución, seguiremos colaborando y entregando todos los antecedentes que sean requeridos por el ente contratalor, resguardando el desarrollo del debido proceso", sentenciaron.
Por su parte, desde la Fenats Región Valparaíso - Base Quilpué respondieron a Puranoticia.cl que "cuando en julio denunciamos públicamente que este sumario se había cerrado sin agotar diligencias esenciales, sin incorporar documentación solicitada por la propia Fiscalía y basándose principalmente en declaraciones, fuimos claros: no estábamos pidiendo sanciones anticipadas ni persiguiendo a personas, estábamos exigiendo una investigación seria, objetiva y completa".
Por ello, destacaron que "hoy la Contraloría Regional de Valparaíso nos da la razón en lo sustancial. Determinó que la investigación y la fundamentación del sobreseimiento fueron insuficientes, ordenó dejar sin efecto la resolución que cerró el sumario y dispuso retrotraer el procedimiento para incorporar los antecedentes faltantes, realizar las diligencias indispensables y emitir una nueva vista fiscal debidamente fundada".
"Esto demuestra que la fiscalización gremial no es un capricho ni una persecución. Cuando existen observaciones de una auditoría ministerial relacionadas con recursos públicos, contrataciones, eventuales duplicidades de pagos y otras materias relevantes, no podemos aceptar que simplemente se cierre una investigación sin esclarecer completamente los hechos", resaltaron.
Finalmente, afirmaron que "como Fenats Región Valparaíso - Base Quilpué vamos a seguir fiscalizando. No buscamos culpables a priori, pero tampoco vamos a normalizar que situaciones que involucran recursos públicos queden sin respuestas. La probidad, la transparencia y la responsabilidad administrativa no son negociables, y deben exigirse con el mismo estándar para todos los funcionarios, independientemente del cargo que ocupen".
PURANOTICIA