A estos ejes se suman otros como control del comercio ilegal, turbazos y quemas no autorizadas, concentrando así los esfuerzos del Estado en la región para este año y medio.
La región de Valparaíso ya cuenta con una hoja de ruta en materia de seguridad pública. Tras un proceso de análisis sustentado en el Diagnóstico Regional de Seguridad Pública y en las problemáticas levantadas desde las distintas comunas, el Consejo Regional de Seguridad Pública y Prevención del Delito definió las principales amenazas que concentrarán la acción coordinada de las instituciones durante los próximos años.
La instancia acordó priorizar tres delitos considerados de alto impacto para la seguridad pública: homicidios, robos con violencia y tráfico de sustancias ilícitas. A ellos se suman tres fenómenos que también fueron identificados como focos de preocupación regional: comercio ilegal como principal incivilidad, los "turbazos" como modalidad delictual emergente y las quemas ilegales o no autorizadas en zonas rurales.
Las definiciones no sólo responden a indicadores estadísticos, sino también a la percepción de inseguridad manifestada por la propia ciudadanía en distintos territorios de la región, tanto urbanos como rurales. Con ello, las autoridades buscan focalizar recursos, coordinar estrategias y fortalecer la capacidad de respuesta frente a fenómenos que han adquirido especial relevancia durante los últimos años.
Estas prioridades servirán como base para la elaboración del Plan Regional de Seguridad Pública, el Plan Regional de Prevención del Delito y el Plan de Acción Rural, instrumentos que orientarán el trabajo de los organismos públicos encargados de enfrentar la criminalidad y mejorar las condiciones de seguridad de la población.
Respecto a los acuerdos alcanzados, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, señaló que “hemos hablado mucho de la interagencia, del trabajo colaborativo entre organismos públicos y se ha dado una señal importante: se ha recogido en los consejos de seguridad comunales cuáles son las principales prioridades para enfrentar los problemas de inseguridad e incivilidad. Eso es muy interesante porque permite que ese insumo de la comunidad sea incorporado a este consejo regional”.
Asimismo, la máxima autoridad de Gobierno en la Quinta Región agregó que “hemos fijado prioridades que acabamos de votar, en un ejercicio democrático, para ver si hay coincidencias con lo que indica la ciudadanía y para poner al servicio las políticas públicas para la prevención y el combate a lo que la comunidad está levantando”.
Luego, el seremi de Seguridad Pública, Hernán Silva, enfatizó que “esta reunión es para definir las prioridades y dónde focalizar los esfuerzos, independiente de los de las policías por cualquier situación delictual. Esta es una visión estratégica que pretende dar mayor énfasis en aquellas prioridades que la ciudadanía ha manifestado”.
De igual forma, sostuvo que “las prioridades no se definen única y exclusivamente por estadísticas y detrás de un escritorio, sino que se toma la percepción de la ciudadanía en cada una de las localidades rurales, urbanas y comerciales”, precisando además que las prioridades definidas para guiar los esfuerzos colectivos son seis: el control de los homicidios, el robo con violencia, el tráfico de sustancias ilícitas, las quemas ilegales en sectores rurales, el comercio ilegal y los "turbazos".
Desde Carabineros, el jefe (s) de la Zona de Valparaíso, coronel Jaime Camps, indicó que “esta es la base, es el cimiento para trabajar en planes y estrategias”, agregando que “se definieron delitos e incivilidades y nosotros nos incorporamos junto a los otros intervinientes respecto al ámbito de la seguridad y los planes que deben ejecutarse en cada una de estas prioridades”. Asimismo, subrayó que este trabajo “debe apoyarse con tecnología que nos permita abordar de mejor manera la prevención del delito y la violencia que se genera con algunos de éstos”.
Tras esta sesión, las instituciones y servicios públicos deberán avanzar en la conformación de comités operativos encargados de diseñar acciones concretas para enfrentar cada una de las problemáticas priorizadas. De esta manera, la región de Valparaíso comenzará la elaboración de su planificación estratégica en seguridad para el período comprendido entre los años 2026 y 2027, con énfasis en los delitos y fenómenos que actualmente concentran la mayor preocupación ciudadana en la zona.
PURANOTICIA