Uno recibió una pena de 10 años y un día de cárcel por dos robos con violencia e intimidación, mientras que el otro fue sentenciado a 5 años y un día por uno de los delitos.
Ante la Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar, el Sistema de Análisis Criminal (SAC) de Valparaíso llevó a juicio a los acusados Joaquín Antonio Olivares Espinoza y Manuel Alejandro Maureira Arias, por dos delitos ocurridos el 2025.
El primero de ellos, en marzo del año pasado, fue un robo con violencia e intimidación a una pareja con su hijo de 7 meses, donde sustrajeron una cadena mediante intimidación y forcejeo, en un delito registrado por transeúntes y viralizado a través de las redes sociales. En mayo, un robo con violencia afectó a un conductor de Uber, quien fue intimidado con armas, resultando con lesiones y robo de especies.
El Ministerio Público presentó prueba testimonial, declaración de funcionario de Carabineros, videos de cámaras de seguridad, reconocimientos fotográficos, prueba documental y evidencia material, entre otras. Todo ello gracias al trabajo investigativo que le permitió a la Fiscalía SAC vincular dos hechos con la misma pareja delictual, identificarlos, detenerlos, sostener su participación y llevarlos a juicio.
El fiscal SAC, Ricardo Yáñez, enfatizó que "se trata de un robo con intimidación, ya que las acciones desplegadas no se condicen con la acción de rapiña propia del robo por sorpresa. En efecto, Maureira le habla a la víctima antes de acercarse y le dice “entrégame el cordón”, iniciando una acción intimidatoria, siendo finalmente el miedo lo que lo llevó a entregar su cadena de plata".
"No es efectivo que Olivares no haya participado de este delito, por cuanto la víctima los vio antes caminar delante de él. Los dos se le acercan, hasta que Olivares también interactúa con la víctima, levantando su mano frente a él, para luego acercarse y sustraerle elementos que estaban en el piso. En definitiva, hizo suya las acciones de Maureira e interactuó en forma posterior”, señaló el fiscal Yáñez durante el juicio.
Joaquín Antonio Olivares Espinoza fue condenado por ambos robos con violencia e intimidación a la pena de 10 años y 1 día de presidio mayor en su grado medio de cumplimiento efectivo, penas accesorias e incorporación al Registro Nacional de ADN.
Mientras que Manuel Alejandro Maureira Arias fue condenado sólo por el primer hecho a 5 años y 1 día de presidio mayor en su grado mínimo, también con cumplimiento efectivo, incorporación al Registro Nacional de ADN y penas accesorias.
PURANOTICIA