El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar acreditó la participación de ambos en el asalto ocurrido en febrero de 2025, cuando cuatro sujetos redujeron a funcionarios que se encontraban de guardia y sustrajeron dos fusiles, municiones y equipamiento militar.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar dictó veredicto condenatorio contra dos hermanos por el robo de material de guerra desde instalaciones de la Armada de Chile en el Fuerte Aguayo, comuna de Concón, hecho ocurrido el 27 de febrero de 2025.
Los acusados fueron declarados culpables como autores del delito de robo con violencia de material de guerra, además de los ilícitos de robo calificado, tenencia ilegal de arma de fuego y tenencia de arma prohibida.
De acuerdo con los antecedentes establecidos por el tribunal, los hechos comenzaron cerca de las 1:20 horas en Valparaíso, cuando uno de los acusados –identificado en el fallo con sus iniciales– junto a otro sujeto, abordó un vehículo Chevrolet Sail conducido por un hombre que realizaba servicios informales de transporte.
Durante el trayecto, los sujetos solicitaron al conductor que trasladara a otras personas. Posteriormente, en el cerro Barón, uno de los acusados lo habría intimidado con un arma de fuego, obligándolo a pasar al asiento trasero y entregarle su teléfono celular, mientras el imputado asumía la conducción del automóvil.
Tras detenerse en distintas estaciones de servicio para cargar combustible, el grupo se dirigió a las inmediaciones del Fuerte Aguayo, donde llegó a eso de las 2:14 horas.
Una vez en el lugar, los sujetos amarraron al conductor de manos y piernas, y lo encerraron en el maletero del vehículo, mientras los cuatro integrantes del grupo continuaron a pie hacia las instalaciones militares.
Según dio por acreditado el tribunal viñamarino, los sujetos habían actuado previamente concertados con el objetivo de sustraer armamento militar.
Al llegar hasta un container utilizado por funcionarios de la Armada, ingresaron al lugar, efectuaron disparos y rompieron los vidrios, para luego apuntar con armas de fuego a los dos funcionarios que se encontraban de guardia.
Los efectivos fueron reducidos, amenazados y posteriormente amarrados de manos y pies. Producto de la agresión, ambos sufrieron lesiones de carácter leve.
Desde el container, los acusados sustrajeron dos fusiles de guerra SCAR-L, dos cargadores, municiones calibre 5.56, dos cascos balísticos y dos chalecos antibalas o antiesquirlas.
A ello se sumaron especies personales pertenecientes a los funcionarios, entre ellas teléfonos celulares, relojes y una batería externa.
Tras concretar el robo, los sujetos regresaron al vehículo donde mantenían retenido al conductor y huyeron hacia el sector de Las Torres, en el cerro Ramaditas de Valparaíso. En ese lugar sacaron a la víctima del maletero y la dejaron en libertad.
La investigación desarrollada posteriormente permitió obtener una orden de entrada y registro emanada del Juzgado de Garantía de Viña del Mar.
El procedimiento fue concretado el 11 de marzo de 2025, cerca de las 6:30 horas, por personal del GOPE y OS9 de Carabineros en un domicilio ubicado en Ramaditas.
En el inmueble fueron detenidos ambos hermanos y se incautaron diversas especies, entre ellas dos cartuchos calibre 12, una munición calibre .38, siete municiones calibre 9 milímetros, una pistola de fogueo, una escopeta de fabricación artesanal y un dispositivo disparador de gas pimienta.
Pero la diligencia permitió además avanzar hacia la recuperación del armamento militar sustraído.
A partir de la revisión del teléfono celular de uno de los detenidos, los investigadores encontraron una ubicación registrada en Google Maps. Personal del OS9 se trasladó hasta ese punto, también en el cerro Ramaditas, donde halló oculto entre matorrales un bolso negro que contenía los dos fusiles sustraídos desde Fuerte Aguayo.
En su interior estaban además los cuatro cargadores y 28 cartuchos calibre 5.56 milímetros, correspondientes a ocho municiones de salva y 20 convencionales.
Junto con el veredicto condenatorio, los magistrados adoptaron una decisión absolutoria respecto de algunos de los delitos incluidos en la acusación, al considerar que se encontraban comprendidos dentro de las conductas por las que sí fueron condenados.
En particular, el tribunal descartó considerar de manera autónoma el robo con violencia de las especies personales de los funcionarios de la Armada, debido a que su sustracción ocurrió en el mismo contexto de violencia e intimidación utilizado para apoderarse del material militar.
La magistrada Daniela Herrera explicó que dicha conducta quedó comprendida dentro del delito de robo con violencia de material de guerra.
La misma lógica fue aplicada respecto de la tenencia ilegal de las municiones de guerra encontradas junto a los fusiles, al estimar que su posesión posterior al robo se encontraba integrada al mismo delito y, por tanto, no correspondía sancionarla separadamente.
La sentencia definitiva será comunicada el lunes 7 de septiembre, a las 13:00 horas, oportunidad en que se conocerán las penas que deberán cumplir ambos condenados.
PURANOTICIA