Los seis votos en contra de la propuesta impulsada por la alcaldesa Corti impidieron habilitar $491 millones para financiar las remuneraciones de funcionarios a honorarios. La sesión estuvo marcada por duros cuestionamientos a la gestión municipal, mientras la jefa comunal reconoció su responsabilidad y acusó una escalada de ataques en su contra.
Un nuevo revés para la administración de Carolina Corti se concretó en el Concejo Municipal de Quilpué, donde seis ediles rechazaron la modificación presupuestaria N° 22, iniciativa que buscaba habilitar $491 millones para financiar las remuneraciones de 406 funcionarios a honorarios de la casa edilicia. La decisión dejó a 406 trabajadores al borde de la desvinculación, en medio de una controversia financiera que amenaza con tener consecuencias directas sobre sus empleos y la estabilidad de sus familias.
La propuesta apuntaba a reordenar las finanzas municipales mediante la habilitación de recursos en las cuentas 21.03 y 21.04 del presupuesto, destinadas al pago de prestadores de servicios a honorarios. Sin embargo, la votación volvió a evidenciar la falta de respaldo que enfrenta la jefa comunal en el órgano comunal, dos semanas después del revés del 13 de octubre, cuando seis de los ocho concejales también rechazaron modificaciones presupuestarias presentadas por su administración.
Esta vez, votaron en contra Francisco Villegas, Marco Antonio Aguirre, Mónica Neira, Renzo Aranda, Paula Castro y Laura González. A favor estuvieron Paola Toledo y Javier Cortés, además de la propia alcaldesa Carolina Corti.

El resultado deja un escenario especialmente delicado para los 406 trabajadores cuyos pagos están en el centro de la discusión. Y es que no se trata únicamente de una diferencia contable entre autoridades, pues el rechazo de la modificación presupuestaria mantiene en incertidumbre la continuidad laboral de cientos de personas que prestan servicios al municipio y que ahora enfrentan la posibilidad de perder sus ingresos. La controversia también pone bajo presión a la administración comunal, que deberá abordar una salida para resolver la situación financiera.
Uno de los discursos más duros de la sesión fue el de la concejala Laura González, independiente electa en cupo de Renovación Nacional, el mismo partido de la alcaldesa. La edil cuestionó que Corti atribuyera a los concejales la responsabilidad por la incertidumbre que enfrentan los trabajadores y sostuvo que las remuneraciones de los prestadores de servicios ya estaban contempladas en el presupuesto municipal de 2026.

"Hoy día están en riesgo 406 puestos de trabajo de prestadores de servicios a honorarios, quienes sí tenían su sueldo cubierto por el presupuesto municipal 2026, y aún así usted tiene la osadía de endosarnos a nosotros la responsabilidad y de bajar a un punto de prensa que usted convoca, poniéndose del lado de los trabajadores, cuando es usted la responsable de la situación actual del personal de esta Municipalidad. Me parece muy osado", manifestó.
En la misma línea, el concejal Francisco Villegas cuestionó las decisiones adoptadas en materia de contratación y remuneraciones durante la actual administración.

"En base a preocupación y celeridad, yo creo que demuestra poco. Ha demostrado que no le importa porque todos los trabajadores que venían de años anteriores tenían presupuestariamente aseguradas sus remuneraciones por presupuesto municipal, pero usted decidió aumentar sueldos de personas que ingresaron con usted, de contratar más personas, tanto en contrata como a honorarios", sostuvo.
Mientras la edil Mónica Neira pidió "dejar claro que aquí los recursos sí estaban para todos ustedes, para todos los presentes que estamos aquí. Todos los recursos estaban ¿Ok? Para que eso no quede en duda", Renzo Aranda se preguntó: "¿Por qué hay riesgo hoy día de sus remuneraciones? Esa es la discusión. Y eso, alcaldesa, es por su mala gestión. Por eso hay riesgo, porque usted ejecutó mal el presupuesto".
Las intervenciones reflejaron la profundidad de las diferencias entre la alcaldesa y los concejales que rechazaron la propuesta. Y es que la discusión no solo estuvo centrada en la modificación presupuestaria, sino también en las decisiones que llevaron al municipio a necesitar estos recursos para dar continuidad a los pagos.
Ante los cuestionamientos, la alcaldesa Carolina Corti reconoció ante los presentes en la sala que la responsabilidad de la gestión municipal recae en su administración, aunque reprochó el tono del debate y la falta de diálogo entre las partes.

"¿Quién diría que una alcaldesa podría haber hecho todo bien en un año 10 meses? Es impracticable. Y si ustedes quieren que con toda la humildad yo diga 'sí, me responsabilizo'. Sí, concejal Aranda, es mi responsabilidad. Lo que no me parece es que no nos demos el tiempo de dialogar y de discutir en buena lid y han sido tres semanas de ataques perversos, donde nos hemos complicado en una situación que afecta a los funcionarios que están acá detrás y otros que no están", afirmó.
Junto a reconocer su responsabilidad en la situación que enfrenta la casa edilicia de la Ciudad del Sol, Corti también respondió al concejal Villegas, en un intercambio marcado por la referencia al término "terrorista", y defendió su trayectoria como alcaldesa, al tiempo que expresó su preocupación por el futuro de los trabajadores.
"Sí soy terrorista, a veces, en términos del terror de lo que significa que me duele el corazón que algunos funcionarios hoy día pierdan o tengan la posibilidad de irse intranquilos a sus casas, porque esta batalla no ha terminado acá. Pero le voy a rogar, en presencia de las 380 personas que me están mirando, que a una mujer, a una alcaldesa que ha ganado en la calle su trabajo, no se le puede tratar de terrorista porque es una falta de respeto", sostuvo la máxima autoridad de la comuna.
De esta manera, el rechazo de la modificación presupuestaria N° 22 agudiza la incertidumbre sobre el futuro laboral de 406 prestadores de servicios a honorarios del Municipio de Quilpué, quienes quedaron al borde de la desvinculación. Y es que tal preocupación se hizo evidente durante la sesión, cuando los trabajadores manifestaron a viva voz su respaldo a cada voto favorable a la iniciativa y reaccionaron con gritos al conocerse el resultado de la votación.
PURANOTICIA