Trabajadores del establecimiento porteño manifestaron su preocupación por la continuidad del proyecto educativo y solicitaron abrir instancias de diálogo con la Fundación Oficio Diocesano de Educación Católica.
La comunidad educativa del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Valparaíso manifestó su rechazo a la decisión adoptada por la Fundación Oficio Diocesano de Educación Católica respecto del liderazgo que asumirá la conducción del establecimiento a partir de 2027, en el marco del proceso de integración con otra comunidad escolar.
A través de una declaración, trabajadores y miembros de la comunidad expresaron su preocupación por lo que consideran una pérdida de la identidad histórica del establecimiento, señalando que la medida implica, en los hechos, el cierre del proyecto educativo que han construido durante más de un siglo.
En el documento, indicaron que comprenden los desafíos asociados a la incorporación de una nueva comunidad educativa y valoran los esfuerzos por mantener la educación católica. Sin embargo, sostuvieron que la decisión adoptada por la Fundación afecta directamente la continuidad del proyecto que ha caracterizado al colegio durante sus 107 años de existencia.
La comunidad planteó que el Colegio Sagrado Corazón de Jesús no sólo está definido por su nombre o por la infraestructura donde funciona, sino también por las personas que han liderado y dado forma a su proyecto educativo a lo largo del tiempo. Por ello, expresaron su inquietud frente a que la continuidad de sus valores, visión pedagógica e identidad institucional quede bajo una conducción distinta.
Asimismo, manifestaron que quienes han encabezado el establecimiento durante los últimos años son las personas que mejor conocen su trayectoria y quienes cuentan con las herramientas necesarias para resguardar el sello educativo que, a su juicio, ha distinguido históricamente a la institución.
Otro de los puntos abordados en la declaración dice relación con la incertidumbre que enfrentan los trabajadores y funcionarios del establecimiento. Según señalaron, al proceso de traslado a un nuevo recinto se suma ahora un cambio en la conducción institucional, escenario que genera preocupación respecto de la estabilidad laboral, la continuidad de los equipos de trabajo y el futuro de quienes han desarrollado gran parte de su vida profesional en el colegio.
En ese sentido, advirtieron que enfrentar simultáneamente un cambio de establecimiento y de liderazgo provoca inquietud, inseguridad y un importante desgaste emocional, situación que, aseguran, impacta en el clima laboral y dificulta abordar adecuadamente una transformación de esta magnitud.
La comunidad educativa también hizo un llamado a que las decisiones institucionales estén alineadas con los principios que promueve la propia Fundación, especialmente aquellos vinculados al cuidado de las personas, su dignidad y bienestar. En esa línea, plantearon que esperan que dichos valores se reflejen en el acompañamiento y consideración hacia quienes han dedicado años de servicio al proyecto educativo.
Por ello, solicitaron formalmente que la determinación sea reconsiderada y que se generen espacios efectivos de diálogo y participación antes de adoptar decisiones que consideran trascendentales para el futuro del establecimiento. A juicio de los firmantes, resguardar la identidad del Colegio Sagrado Corazón de Jesús también implica preservar el liderazgo que ha sostenido el proyecto educativo durante más de un siglo.
Finalmente, la comunidad afirmó que su declaración busca expresar el compromiso que mantienen con el colegio y con su misión formativa. Asimismo, enfatizaron que su intención no es oponerse a los cambios, sino pedir que el proceso considere la historia, la identidad institucional y el aporte de las personas que han permitido que el establecimiento alcance 107 años de trayectoria educativa al servicio de la comunidad.
PURANOTICIA