A partir del trabajo y diálogo permanente con el entorno, vecinos plantearon la necesidad de explorar nuevas alternativas para disminuir aún más la percepción de olores asociada a labores específicas.
La recuperación ambiental de un terreno ubicado en pleno entorno urbano implica desafíos distintos a los de otros procesos de remediación. Además de cumplir con los altos estándares técnicos y regulatorios, requiere incorporar medidas que permitan desarrollar las obras resguardando el entorno y quienes viven en las inmediaciones.
Con ese objetivo, el proyecto Las Salinas inició la instalación del Núcleo Operacional para la Disminución de Olores (NODO), una infraestructura de 2.400 metros cuadrados diseñada para encapsular las labores de mezcla de suelo y compost, una de las etapas clave del proceso de biorremediación. La incorporación de esta tecnología constituye una acción adicional de optimización operacional orientada a fortalecer el control ambiental durante la ejecución de las obras.
"La recuperación ambiental de un terreno inserto en una ciudad exige incorporar permanentemente mejoras que permitan compatibilizar el avance de las obras con el entorno. El Núcleo Operacional para la Disminución de Olores representa precisamente eso: una optimización operacional que fortalece nuestro sistema de gestión ambiental y refleja el compromiso por desarrollar este proceso con los más altos estándares técnicos", señala Daniel Pérez, gerente de Ingeniería Las Salinas.
Ahora ha empezado la instalación de NODO y seguirán otras etapas para su habilitación transitoria en el terreno. En primer lugar, un sistema de ventilación, con renovación del aire al interior cada hora y un sistema de filtros de carbono hacia el exterior. Además, incluye la instalación de una base impermeabilizada, para asegurar el cuidado del terreno ya regenerado. Se trata de un proceso riguroso, por lo que NODO estará plenamente operativo en octubre de este año.
En su interior, NODO cuenta con un sistema de ventilación y tratamiento de aire que opera en presión negativa para controlar emisiones. El aire es capturado mediante 32 rejillas de extracción, conducido a cuatro equipos de tratamiento y filtrado con partículas y carbón activado, procesando en total 60.000 m³ de aire por hora antes de su liberación a la atmósfera.
El proyecto se ha desarrollado en pleno cumplimiento de su RCA favorable y fiscalizado por las autoridades competentes. Mantiene activo un sistema de monitoreo de variables ambientales con mediciones continuas de material particulado, ruido, compuestos orgánicos volátiles (COV), olores y variables meteorológicas, información que permite ajustar diariamente la operación y adoptar medidas preventivas cuando las condiciones lo requieren. Estos datos, además, forman parte de la plataforma de monitoreo que se comparte con las autoridades y con los integrantes del Plan de Monitoreo Participativo.
Actualmente, Las Salinas supera el 50% de avance en la remediación del Paño Sur y continúa desarrollando uno de los procesos de descontaminación de suelos más relevantes del país. Una vez finalizadas las obras, el proyecto permitirá reintegrar 16 hectáreas emplazadas en el borde costero de Viña del Mar, habilitando un nuevo espacio para el desarrollo urbano de la ciudad.
IMÁGENES:



PURANOTICIA