La zona aparece como la tercera región más afectada del país por el ajuste presupuestario, con rebajas que impactarán a los hospitales de Quilpué, Biprovincial Quillota-Petorca, Claudio Vicuña (San Antonio), Carlos van Buren (Valparaíso) y Gustavo Fricke (Viña del Mar).
El recorte presupuestario aplicado por el Gobierno al sector salud encendió las alarmas en distintas regiones del país y, particularmente, en la región de Valparaíso, que aparece como la tercera más afectada a nivel nacional por la reducción de recursos destinada a hospitales públicos. La medida fue oficializada mediante el Decreto N°333 del Ministerio de Hacienda, que contempla una rebaja superior a los $413 mil millones al presupuesto del Ministerio de Salud, generando cuestionamientos desde la oposición y preocupación en comunidades hospitalarias por el eventual impacto en sus redes.
La discusión tomó fuerza durante la mañana de este jueves 14 de mayo, luego que parlamentarios advirtieran que el ajuste fiscal podría repercutir directamente en el funcionamiento de más de 80 establecimientos de salud en todo Chile, afectando tanto a hospitales como a la atención primaria de salud. En el caso de la región de Valparaíso, la disminución superaría los $8 mil millones, según denunciaron autoridades y legisladores, situando a la zona entre las más golpeadas por la medida de Hacienda.
Una de las voces más críticas fue la senadora Karol Cariola, quien cuestionó con dureza el impacto que la reducción presupuestaria podría tener en recintos que, aseguró, ya enfrentan complejidades operativas, como "el Hospital Gustavo Fricke, el Hospital de Quilpué o el Hospital de San Antonio, que ya está en crisis por la renuncia de los médicos a raíz de decisiones políticas. ¿Qué le decimos a los pacientes de esta región? Esto es inaceptable e indignante".
De acuerdo con los antecedentes dados a conocer, el centro asistencial más afectado en la región sería el Hospital de Quilpué, con un recorte de $1.517 millones. Le sigue el Hospital Gustavo Fricke, que dejaría de percibir $1.483 millones. Más atrás aparece el Hospital Carlos van Buren, con una disminución de $1.273 millones. Le sigue el Hospital Biprovincial Quillota - Petorca, cuyo ajuste sería de $1.209 millones, mientras que el Hospital Claudio Vicuña reduciría sus recursos en $1.078 millones.
Pese a la inquietud generada por la magnitud de la rebaja, desde los dos principales Servicios de Salud de la zona han buscado transmitir tranquilidad a la pobación, asegurando que la atención de pacientes no se verá comprometida y que las medidas estarán enfocadas en mejorar la gestión interna y optimizar recursos.
En esa línea, el director (s) del Servicio de Salud Viña del Mar - Quillota - Petorca (SSVQP), Haroldo Faúndez, explicó que "la Ministra de Salud y el Subsecretario de Redes Asistenciales han planteado que efectivamente hay un ajuste, que es del 2,5% en el global, en el macro, en todo lo que es el presupuesto relacionado con salud. Pero transmitir la certeza y la tranquilidad de que los ajustes o toda la gestión que se haga no dice relación con la parte asistencial”.

Asimismo, sostuvo que “todo ajuste que exista no va a afectar la atención de pacientes. Eso queremos transmitirlo con tranquilidad. ¿Dónde tenemos que enfocarnos? En los gastos de personal, lo que llamamos subtítulo 21; y en los gastos relacionados con medicamentos de insumo, subtítulo 22”.
Añadió que el lineamiento principal apunta a mejorar la eficiencia administrativa, ya que "lo que han pedido es hacer gestión: manejar el ausentismo, controlar adecuadamente las horas extras, no hacer reemplazo en algunos cargos que eventualmente no tienen implicancia en la atención asistencial, en comprar mejor. O sea, el llamado que se nos ha hecho es a que hagamos una mejor gestión. Pero transmitir nuevamente la tranquilidad, tal como lo han dicho nuestras autoridades, de que la atención de los pacientes no se va a ver afectada”.
Una postura similar manifestó el Servicio de Salud Valparaíso - San Antonio (SSVSA), que a través de una declaración pública aseguró que su red “se mantiene con normalidad y las medidas impulsadas apuntan a fortalecer la eficiencia en la gestión, tal como lo ha señalado el Ministerio de Salud y la Subsecretaría de Redes Asistenciales”.

El organismo agregó que el ajuste fiscal "tiene como eje central mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, resguardando el funcionamiento del sistema sanitario y sin afectar la dotación asistencial ni la atención de usuarios y usuarias”.
En la misma línea, indicaron que continúan trabajando coordinadamente con los establecimientos de la red para "asegurar la continuidad de las atenciones, priorizando la respuesta oportuna a la comunidad y el adecuado funcionamiento de hospitales, Cesfam y dispositivos de urgencia. Asimismo, las acciones se encuentran enfocadas en fortalecer ámbitos de gestión de personas, control del ausentismo, mecanismos de compra más eficientes y una mayor trazabilidad del gasto, siempre con el foco puesto en resguardar las prestaciones de salud de la población”.
Quien también se refirió al tema fue el delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, quien reconoció que solicitó un levantamiento detallado a cada Servicio de Salud para conocer el efecto real del ajuste en cada recinto asistencial.

“Le pedí a cada Servicio de Salud que hiciera un levantamiento por todos los dispositivos de salud respecto a ese recorte (para saber) qué impacto tiene. Mayoritariamente es la supresión del pago de licencias médicas producto de los sumarios. Recordemos que en promedio hay algunos hospitales que tienen 35 o 30 días de licencia médica, eso se ha reducido, y con esa reducción tú permites un ahorro”, dijo.
La autoridad regional profundizó sus palabras señalando que “estamos hablando de aquellos hospitales que tenían hasta 35 días promedio por funcionario de licencia. Pero les pedí el detalle para ver cómo se van a abordar otros recortes que tienen que ver con otros ítems. No tengo la información ni el detalle hoy día, (...) pero del punto de cada hospital como de los dispositivos de salud municipales, no tenemos antecedentes y yo espero referirme mañana en detalle para ver cómo abordamos ese recorte presupuestario en todo el sistema de red pública de salud”.
La controversia se instala en medio de un complejo escenario para la red asistencial pública de la región, donde varios hospitales han advertido dificultades operativas en los últimos meses. Mientras desde la oposición acusan que el recorte amenaza con profundizar la crisis sanitaria, desde el Gobierno insisten en que la medida apunta exclusivamente a mejorar la eficiencia del gasto, sin comprometer la atención de pacientes ni el funcionamiento de hospitales, consultorios y servicios de urgencia.
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