El plan anunciado también contempla estandarizar los protocolos de convivencia escolar ante la dispar respuesta de los establecimientos frente a este grave tipo de situaciones.
Un total de 101 denuncias por amenazas de tiroteo o ataques en establecimientos educacionales de la región de Valparaíso mantiene en alerta a las autoridades. Frente a este escenario, se dieron a conocer una serie de medidas que el Gobierno está impulsando para enfrentar este fenómeno, poniendo énfasis en la prevención, la coordinación institucional y el apoyo a las comunidades educativas.
En ese sentido, el delegado presidencial Manuel Millones señaló que "cada colegio tiene un protocolo de convivencia escolar distinto, y eso es por la autonomía que tienen. Sin embargo, lo que nos preocupa y lo que hemos conversado con la fiscal y la general de Carabineros, es que la respuesta frente a las distintas denuncias es diferente, porque cada protocolo es diferente respecto a lo que han acordado los padres: en algunos casos suspenden las clases, en otros no, se refuerza con Carabineros. Entonces tenemos una tarea del punto de vista de estanderizar los protocolos".
En esa línea, el Gobierno del Presidente Kast busca avanzar hacia una mayor coordinación entre los distintos establecimientos, considerando que las respuestas ante este tipo de situaciones varían significativamente. Según precisó Millones, esta preocupación no solo abarca a la educación escolar, sino también al ámbito universitario. "Lo mismo también puede extenderse al ámbito universitario, donde los rectores han planteado su preocupación y ha ocurrido en alguna casas de estudios y también estamos preocupados y monitoreando que no se repita este fenómeno”, agregó.
Otra de las medidas apunta a fortalecer la seguridad mediante el uso de tecnología. “Con los SLEP y Carabineros estamos trabajando en Valparaíso para poder conectar con la policía las cámaras que están en los 64 colegios. Hoy día esas cámaras de vigilancia solamente están controladas por el establecimiento y el SLEP”, detalló, buscando así mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.
Junto con lo anterior, el Delegado Presidencial enfatizó la importancia del rol de las familias en la prevención de este tipo de hechos, manifestando que "se requiere también un trabajo con los padres y apoderados. En Valparaíso, en los colegios municipalizados o del SLEP, solamente el 50% tiene constituidos sus Centros General de Padres y Apoderados, lo cual da cuenta de un problema porque los padres son parte de la solución y en este caso también parte del problema porque ¿con quién establecemos una política pública para poder trabajar en materia de prevención?".
En paralelo, el Ejecutivo busca incorporar un enfoque en salud mental para abordar el impacto que estas amenazas generan en las comunidades educativas, ya que "muchos padres y madres, cuando han recibido estas denuncias o la alerta de los colegios, hay una problemática de angustia y también queremos abordarlo".
"Estamos trabajando en la posibilidad de tener un teléfono único, para que aquellas personas que vivan esa situación en sus colegios puedan tener una respuesta, especialmente de salud mental. Hay angustia, hay incomprensión de lo que les pasa a los papás, porque esto genera una psicosis, pero hay que atender todas las denuncias porque puede ser que alguna sea real y tengamos que estar lamentando la pérdida de una vida humana”, complementó el delegado Millones.
De esta manera, el Gobierno enfrenta en la región de Valparaíso un escenario complejo que combina alta preocupación ciudadana con la necesidad de respuestas rápidas y coordinadas. Las medidas anunciadas apuntan a fortalecer la prevención, mejorar la reacción ante emergencias y contener el impacto emocional de estas amenazas, en un contexto donde la prioridad es resguardar la seguridad de estudiantes, docentes y comunidades educativas en su conjunto.
PURANOTICIA