El experto en sismos manifestó su preocupación por la reciente activación en alerta amarilla del Nevado de Longaví , advirtiendo que la migración de energía podría gatillar movimientos de entre 6,5 y 6,6 grados en las regiones más pobladas del país durante junio.
La reciente activación del volcán Nevado de Longaví, ubicado en la provincia de Linares, ha encendido las alarmas no solo en la Región del Maule tras el decreto de alerta amarilla, sino también en los expertos que siguen de cerca la migración de energía sísmica en el Cono Sur.
En una reciente entrevista, el analista de sismos Aroldo Maciel advirtió en Puranoticia Matinal, que la acumulación de energía en la zona centro-sur del país está tomando un rumbo preocupante que podría terminar afectando a las regiones más pobladas de Chile.

"Yo creo que en Maule no desató un evento, pero hizo algo un poco más preocupante, despertó ahí el volcán Nevado de Longaví, como hace mucho tiempo no se veía", explicó Maciel, detallando que el fenómeno fue provocado por corrientes energéticas provenientes del exterior.
La mayor inquietud del experto radica en que el fenómeno no se quede estancado en el Maule. Según su análisis basado en el historial sísmico y el comportamiento de estas "migraciones", existe una alta probabilidad de que la fuerza acumulada se traslade hacia el norte.
"Esta seguida del sismo me deja muy preocupado, porque aún tenemos riesgo de que más energía pueda llegar a la zona central, y este volcán no deja solamente Maule en la tensión, como también podría migrar o desplazar energía hacia la zona central, zona de Valparaíso, zona de la capital Santiago", alertó de manera tajante.
Al ser consultado sobre la magnitud y las fechas estimadas para estos eventos, Maciel descartó un terremoto mayor a 7 grados para las próximas semanas, pero llamó a no bajar la guardia respecto a los días venideros.
"Junio estamos hablando de 6-5, 6-6", puntualizó el brasileño, indicando que este movimiento en la zona central se aguarda específicamente para "los próximos siete a diez días de junio".
Para eventos de mayor envergadura, el experto indicó que las proyecciones apuntan a finales de julio, con potencial de alcanzar una magnitud de 7,5. Sin embargo, aclaró que el epicentro de ese eventual sismo de gran intensidad se ubicaría más al norte, "entre sur de Panamá y cercanías, hacia norte de Chile, frontera con Perú".
Ante este escenario, el llamado de los comunicadores locales es a mantener la calma, pero fomentando la prevención activa a través de planes de contingencia familiares, recordando que Chile es, por naturaleza, un país sísmico.
PURANOTICIA