La drástica rebaja presupuestaria genera incertidumbre en las comunidades educativas, mientras parlamentarios debaten si la medida responde a una falta de sensibilidad social o a problemas de gestión interna.
Una fuerte polémica estalló en la zona tras confirmarse una rebaja superior a los $2.750 millones de pesos en el presupuesto destinado a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) de la Región de Valparaíso. La medida afecta tanto a los servicios que ya operan como a los que están en proceso de implementación, con recortes que oscilan entre los $1.900 y $3.200 millones por cada entidad.
El diputado Nelson Venegas (PS) fue uno de los primeros en alzar la voz, advirtiendo que esta reducción ignora las carencias críticas de muchos liceos y escuelas que actualmente lidian con problemas de alcantarillado, techumbres y falta de transporte.
“Ellos (gobierno) no entienden que la educación es fundamental para terminar con la desigualdad aberrante de nuestro país. Solo están aplicando recortes porque no saben la realidad y lo peor es que no les interesa”, sentenció Venegas.
Desde la otra vereda, el parlamentario Luis Pardo (RN) desestimó que el ajuste paralice obras vigentes. Según su análisis, el recorte se aplicó sobre dineros que, históricamente, los servicios no han sido capaces de gastar.
“El ajuste se realizó sobre la base de recursos históricamente no ejecutados”, sostuvo Pardo, atribuyendo esta situación directamente a deficiencias en la gestión de los propios servicios locales.
La noticia llega en un momento clave para la consolidación del nuevo sistema, donde los SLEP asumen el desafío de administrar los recintos que antes pertenecían a los municipios. Tras el anuncio, cada servicio local deberá iniciar una reevaluación interna de sus prioridades para garantizar el funcionamiento del año escolar bajo este nuevo escenario financiero.
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