A contar del 1 de mayo de 2026, se eleva a $553.553 el ingreso mínimo mensual para los trabajadores mayores de 18 años de edad y hasta de 65 años de edad.
El Senado despachó a ley el proyecto que reajusta el monto del ingreso mínimo mensual (IMM), así como de la asignación familiar y maternal y del subsidio familiar.
A contar del 1 de mayo de 2026, se eleva a $553.553 el ingreso mínimo mensual para los trabajadores mayores de 18 años de edad y hasta de 65 años de edad.
Desde la misma fecha, se elevará a $412.938 el ingreso mínimo mensual para los trabajadores menores de 18 años de edad y mayores de 65 años de edad.
A contar del 1 de enero de 2027, el ingreso mínimo mensual se reajustará para los trabajadores mayores de 18 y de hasta 65 años conforme a la variación acumulada por el Índice de Precios al Consumidor, determinada e informada por el Instituto Nacional de Estadísticas entre el 1 de mayo de 2026 y el 31 de diciembre de 2026.
La senadora Claudia Pascual y el senador Daniel Núñez, enfatizaron en que el reajuste propuesto, en base a la variación del IPC, es insuficiente.
“El trabajador, trabajadora que gane el mínimo, va a tener -en términos reales- menos plata que la que tenía el 2025”, se reclamó.
La senadora Alejandra Sepúlveda y los senadores Gastón Saavedra y Ricardo Celis también cuestionaron la propuesta y dejaron constancia que no se ha considerado, en el marco del Consejo Superior Laboral, a la Comisión Técnica Laboral, que revisa ingresos y costos de vida.
PURANOTICIA
Se declaró que “el incremento es incapaz de ganarle a la inflación acumulada y al valor de los servicios más básicos”, “es incapaz de cubrir las necesidades de las familias”, “aprobar no puede ser una señal de aprobación con el monto”.
Asimismo, se planteó que se debe revisar la propuesta para los mayores de 65 años, “que, si bien siempre ha sido diferenciada”, manifestaron preocupación “a partir de la entrada en vigencia de la ley de envejecimiento positivo”, lo que también fue compartido por el senador Javier Macaya.
A su turno, el ministro del Trabajo Tomás Rau aludió a “una emergencia laboral”, “q obliga a actuar con urgencia” y “con dosis de realidad”.