La decisión de la entidad está en línea con las expectativas del mercado y la recomendación del Grupo de Política Monetaria (GPM).
En su Reunión de Política Monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 4,5%. La decisión fue adoptada por la unanimidad de sus miembros.
La entidad indicó que "el panorama internacional continúa marcado por la volatilidad asociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Luego de la firma de un acuerdo de cese al fuego en junio —posterior a la anterior Reunión—, se produjo una nueva escalada de ataques, lo que hizo subir el precio del petróleo y mantiene la incertidumbre en torno a la normalización de su oferta. Dicho precio retornó a valores del orden de US$100 el barril, alza que se ha moderado recientemente. Respecto de la actividad global, se aprecia un escenario de resiliencia heterogéneo entre países, apoyado por la inversión en inteligencia artificial (IA). En este contexto, se han elevado las expectativas inflacionarias, lo que, sumado al tono adoptado por la Reserva Federal, ha empujado al alza las tasas de interés de corto y largo plazo y ha depreciado las monedas en la mayoría de las economías, incluida la chilena. El precio del cobre se ubica en torno a US$6,3 la libra. En lo más reciente, se ha observado una mayor percepción de riesgo respecto de las valoraciones relacionadas con la IA".
En lo interno, durante mayo el Imacec total cayó 0,9% anual, mientras que el no minero creció 0,7% anual, ambas cifras por debajo de lo previsto en el IPoM de junio. Parte de la diferencia sigue explicándose por factores de oferta ligados a recursos naturales, a lo que se suma el bajo desempeño de sectores vinculados a la inversión. Respecto de esta última, los indicadores de alta frecuencia sugieren que en el segundo trimestre se habría desacelerado más que lo previsto. En todo caso, el último catastro de la Corporación de Bienes de Capital sigue reportando un positivo panorama para los proyectos de inversión del período 2026-2029. En cuanto al consumo, los indicadores de alta frecuencia muestran un dinamismo menor al de inicios de año, coherente con lo proyectado. En el mercado laboral, la tasa de desempleo aumentó, en medio de una creación de empleo que se mantiene débil y costos laborales por hora que se aceleraron.
En junio, la variación anual del IPC total fue de 4,3%, algo por encima de lo previsto en el último IPoM y de las expectativas de mercado. La diferencia se explicó por un aumento de la inflación subyacente superior al proyectado, componente que alcanzó una variación de 3,4% anual en el mismo mes. El IPC volátil se mantuvo en torno a lo anticipado y el traspaso del shock del precio de los combustibles continúa siendo coherente con los promedios históricos. Las expectativas de inflación de corto plazo aumentaron, en línea con los movimientos del precio del petróleo. A dos años plazo, la inflación esperada tanto por la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) como por la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) se ubica en 3%.
"El escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual, destacando el resurgimiento de los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente. El Consejo estima que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria. De este modo, la evolución futura de la TPM irá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos. El Consejo reafirma que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años", señalaron.
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