El indicador se vio favorecido por la pausa en las tensiones internacionales y la confianza de los mercados en la solidez macroeconómica local, pese a cifras recientes poco alentadoras.
Las recientes determinaciones tomadas por Estados Unidos frente a las tensiones con Irán han generado un impacto favorable en los indicadores financieros nacionales. A pesar de un arranque de año con estadísticas poco alentadoras para la economía local, el riesgo país evidenció signos de recuperación, posicionándose en sus registros más bajos desde los primeros días de marzo.
Una contracción del 0,4% en el Producto Interno Bruto (PIB) fue el resultado de las mermas informadas por el Banco Central durante enero (-0,5%) y febrero (-0,3%). A este escenario se sumó una aceleración inflacionaria en el tercer mes del año, anotando un 1% mensual y un incremento anual del 2,8%. No obstante, tal como consigna La Tercera, estos números no impidieron que el riesgo país descendiera a su nivel mínimo.
En términos concretos, el indicador Embi elaborado por JP Morgan situó a Chile con un riesgo país de 95 puntos, la marca más reducida desde el 5 de marzo del 2026. Por su parte, los Credit Default Swaps (CDS) se establecieron en 50,5 puntos.
La principal causa de este fenómeno, a juicio de los especialistas, radica en la pausa de las hostilidades bélicas entre la nación norteamericana y el país de Medio Oriente, aunque no se descarta la influencia de elementos internos.
Abordando el escenario local, Sergio Lehmann, economista jefe de Bci, argumentó que “el premio por riesgo de Chile se ha mantenido realmente acotado por dos razones: primero tiene que ver con factores locales donde se reconoce que el actual gobierno tiene un fuerte compromiso con ir ordenando las cuentas públicas de forma tal de que la deuda sobre el PIB no supere el umbral del 45%”.
Para lograr este objetivo, el analista detalla que “hay sobre la mesa una propuesta para un ajuste en el gasto público relevante por US$3.800 millones, que permitiría volver a retomar la senda definida por la regla fiscal de forma tal de ir moviéndose hacia un equilibrio”.
El ejecutivo de Bci también identifica motivos internacionales detrás de esta disminución. “A pesar de la alta incertidumbre que uno reconoce a nivel global a propósito de la guerra en Medio Oriente, países como el nuestro, con un grado de inversión como el de Chile, ha comenzado a ser un destino atractivo para las inversiones, es decir, se reconoce que hay países que tienen una característica positiva desde el punto de vista del manejo del macro, y, por lo tanto, se ha visto apetito por compra de bonos emitidos en el mercado local”, explicó.
Sobre esta misma línea, el experto complementó que “de hecho, ha habido un crecimiento importante por ese lado y eso naturalmente tiene que ver con las fortalezas que en ese sentido muestra la economía chilena”.
Desde otra vereda, el economista jefe de Itaú, Andrés Pérez, coincide en la importancia del cese temporal de las tensiones internacionales. Este comportamiento “Obedece a un renovado optimismo de una eventual resolución del conflicto en el Medio Oriente que afecta a distintas clases de activos, pero especialmente a las medidas emergentes que tienen una exposición mayor al petróleo”.
Debido a este factor, el especialista puntualiza que “había activos chilenos que tuvieron un mayor castigo a lo largo de este último mes, especialmente el peso que fue la moneda emergente que más se depreció”.
Respecto al debate nacional sobre la estrechez de las arcas fiscales, Pérez evalúa que estas inquietudes “no se han transmitido aún con tanta fuerza a los inversionistas globales”.
Profundizando en esta idea, el representante de Itaú señala: “mi percepción es que la discusión sobre la caja fiscal, por ejemplo, más bien se ha quedado en el ámbito local, más bien político, más que en el ámbito de aquellos que tienen que tomar posiciones en el ámbito financiero”.
Al evaluar el panorama doméstico frente a sus vecinos, Pérez subraya que el territorio nacional continúa “dentro de los países de la región con riesgo país más bajo, porque tenemos la macroeconomía ordenada y hay una agenda importante de crecimiento económico que está implícita en esas condiciones favorables de spread”.
Bajo esa premisa, concluyó que “el hecho de que el país tenga buenas condiciones de acceso a los mercados de capitales es porque está la expectativa de que se crecerá más y de que se avanzará hacia una consolidación fiscal. Eso es lo que está implícito en los precios”.
El liderazgo chileno como la nación con menor riesgo país en Latinoamérica es una posición que se ha sostenido durante varios años. Al revisar los CDS regionales al 8 de abril, Perú ocupó la segunda plaza con 73,4 puntos. El listado continuó con México (91 puntos), seguido por Brasil (125 puntos) y finalmente Colombia (210 puntos).
Una tendencia idéntica se observa al examinar las cifras del indicador Embi. Escoltando a Chile figura nuevamente Perú con 129 puntos, mientras que más atrás se ubican Brasil con 194, México con 216 y Colombia cerrando con 263 puntos.
PURANOTICIA