En su último discurso como presidente del directorio, defendió la gestión de la estatal frente a los cuestionamientos del biministro Daniel Mas y detalló las causas de la caída productiva.
El presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, dijo adiós este lunes a la estatal. En la junta ordinaria de accionistas, cerró su gestión con un discurso de 45 minutos, acompañado por todo el directorio.
Durante su presentación, el ahora exdirectivo aprovechó la instancia para contestar frontalmente a los recientes reparos formulados por Daniel Mas, biministro de Economía y Minería.
Al respecto, sentenció: “Es imperativo ser categórico frente a las narrativas de inestabilidad. Codelco no está en crisis. Por el contrario, los datos demuestran que Codelco es y sigue siendo el mejor negocio para Chile”.
Dichas palabras surgieron como respuesta a los emplazamientos emitidos jornadas atrás por el secretario de Estado, quien había manifestado que “el gobierno tiene una mirada crítica de lo que está pasando en Codelco”. En esa oportunidad, la autoridad gubernamental vinculó las dificultades productivas y de seguridad de la cuprífera a “problemas de gestión que vienen de hace tiempo”.
Los reproches del ministro se habían intensificado durante la conferencia Cesco Week, evento donde incurrió en una equivocación al afirmar que la empresa pública tenía la obligación de alcanzar 1,7 millones de toneladas de producción durante el presente año. Frente a esta inexactitud, Pacheco hizo una rectificación pública: “Este balance productivo de 2025 es el reflejo de una corporación en transición, cuya meta sigue siendo recuperar una producción total… de un millón 700 mil toneladas a 2030, tal como se dio a conocer en 2019”.
A lo largo de su mensaje, el saliente líder de la mesa directiva recalcó la relevancia de preservar la condición de la minera como un pilar fundamental para el Estado. “Durante décadas se dijo que Codelco es el sueldo de Chile. Hoy entendemos, además, que la minería es parte de la geopolítica: producir minerales críticos es un desafío técnico, pero es más una responsabilidad estratégica”, argumentó.
En la misma línea, complementó su postura indicando: “Chile ha fortalecido su posición gracias a sus recursos y su capital humano, pero principalmente porque cuenta con Codelco, su activo más estratégico. Cuidar este legado no es una opción; es una obligación”.
Asimismo, lanzó una clara alerta sobre el futuro de la institución: “Someter a esta corporación a la inestabilidad de ciclos políticos o a visiones de corto plazo es un riesgo que el país no puede permitirse. Cuidar a Codelco es cuidar a Chile”.
Un segmento sustancial de su intervención final se centró en detallar los motivos detrás de la merma en los niveles de extracción. Para ello, trajo a colación un análisis que determinó cuatro elementos de carácter estructural: el envejecimiento de los yacimientos, la caída de las leyes de mineral, el incremento de costos y riesgos geotécnicos, y el atraso en los proyectos estructurales.
Sobre este último punto, el ejecutivo precisó: “Recibimos una cartera de proyectos que sufría la tensión de un inicio tardío y una ejecución simultánea, al límite de las capacidades del mercado”.
No obstante, subrayó que la actual administración deja como legado “una ruta de inversiones con bases técnicas realistas, cronogramas ajustados y un control de gestión que asume la volatilidad del entorno global”.
En el ámbito financiero, Pacheco admitió que los costos directos (C1) llegaron a los US$ 208,65 por libra durante 2025. Esta cifra, según expuso, está estrechamente ligada al elevado valor del agua desalinizada, la mayor profundidad que presentan los yacimientos y la ya mencionada baja en las leyes del mineral.
Este escenario motivó un duro cuestionamiento a las administraciones pasadas: “El alza de costos en Codelco es la factura que hoy pagamos por creer que la gestión operativa podría compensar indefinidamente problemas que eran, en esencia, geológicos y estructurales. No se puede ‘gestionar’ una caída de ley o una mayor profundidad de los rajos sólo con eficiencia; se requiere infraestructura, tecnología nueva, mejor geología y mayor exploración”.
Al abordar el nivel de pasivos de la estatal, hizo hincapié en que el endeudamiento saltó desde los US$ 17.242 millones registrados en 2021 hasta los US$ 24.658 millones en 2025. Este incremento se produjo de manera simultánea a un plan de inversiones valorado en US$ 17.725 millones, destinado a prolongar la vida útil de las operaciones mineras.
Para concluir su última cuenta pública, el expresidente del directorio lanzó una reflexión sobre el modelo de financiamiento de la corporación: “Mientras las compañías privadas reinvierten anualmente entre 20% y 40% de sus utilidades para mantener su competitividad, Codelco ha operado históricamente con una reinversión de utilidades de cero pesos”.
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