Tras una revisión del SAG, Chile se consolidó como el único país de América Latina en mantener este estatus de equivalencia con el mercado europeo. La medida entrega estabilidad a largo plazo y reduce costos para exportaciones clave como el vino y los vegetales procesados.
La continuidad del reconocimiento al sistema de certificación orgánica nacional quedó asegurada luego de que la Unión Europea confirmara la vigencia indefinida del Acuerdo de Equivalencia de Productos Orgánicos suscrito con nuestro país. Esta ratificación fue dada a conocer por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) tras una revisión periódica del tratado.
Desde el organismo estatal señalaron que esta determinación es un reflejo de la credibilidad internacional que posee su labor. Asimismo, este hito consolida a Chile como la única nación de América Latina en ostentar dicho estatus, otorgando una importante ventaja competitiva a los envíos orgánicos locales frente a sus pares de la región.
Suscrito originalmente en el año 2017, este pacto bilateral autoriza que las mercancías con certificación orgánica chilena sean validadas como equivalentes dentro del mercado del Viejo Continente, eximiéndolas de tramitar certificaciones adicionales. En la práctica, esto implica una reducción de costos y una mayor fluidez comercial para los exportadores, ya que sus artículos ingresan bajo las mismas normativas que los europeos. Las categorías amparadas por este beneficio abarcan la miel, semillas y material de propagación, además de vegetales frescos y procesados, donde se incluye el vino.
Al respecto, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, valoró la medida y enfatizó que “la vigencia indefinida de este acuerdo es una señal clara de la confianza que la Unión Europea deposita en el sistema orgánico chileno. Este reconocimiento fortalece la proyección internacional de nuestros productos, genera nuevas oportunidades para los productores y reafirma el compromiso del país con una agricultura sustentable, competitiva y de alto estándar”.
El impacto de este tratado ha sido fundamental para consolidar la oferta nacional de alta calidad en el exterior. De hecho, durante 2025 las exportaciones chilenas de productos orgánicos superaron las 19 mil toneladas. El grueso de estas comercializaciones se concentró en la categoría de elaborados o procesados, liderados por el vino con 5.093 toneladas. Le siguieron los berries congelados (3.190 toneladas), el puré de frutas (641 toneladas), las frutas secas o deshidratadas (257 toneladas) y, finalmente, las plantas y partes de plantas secas (199 toneladas).
Por su lado, el director nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, profundizó en los alcances de la resolución y detalló que “la extensión de este reconocimiento entrega mayor certeza y estabilidad al sector orgánico nacional, permitiendo a productores y exportadores planificar sus envíos con una mirada de largo plazo. Al mismo tiempo, refuerza el posicionamiento de Chile como un proveedor confiable de alimentos orgánicos en uno de los mercados más exigentes del mundo”.
Como antecedente complementario, el bloque europeo determinó ampliar en 10 años el periodo para que terceras naciones exportadoras puedan transitar hacia estos sistemas de reconocimiento de equivalencia. Con esta modificación, el nuevo límite fijado por las autoridades comunitarias quedó establecido para el año 2036.
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