El gremio aseguró que el sector cumple con los estándares internacionales y descartó acusaciones de trabajo forzoso, apostando por el diálogo para proteger las exportaciones.
Tras la aplicación de un arancel de 12,5% a las exportaciones anunciadas por la administración Trump, Frutas de Chile anunció que buscará que la medida sea revisada y aseguró que el sector frutícola cumple con los estándares internacionales.
La asociación afirmó que participó activamente en las instancias abiertas por la autoridad estadounidense, donde expuso los antecedentes técnicos, económicos y comerciales que respaldan que la fruta fresca chilena no debía ser considerada dentro de la medida contra el trabajo forzoso.
El gremio planteó que el país mantiene un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso, respaldado por una sólida institucionalidad, un marco normativo robusto y mecanismos de fiscalización eficaces.
Asimismo, destacó que el sector frutícola exportador opera con cadenas de suministro altamente trazables y auditadas conforme a los estándares exigidos por los principales mercados de destino.
La organización resaltó que, durante el proceso de audiencias, también expuso el rol estratégico que cumple la fruta chilena en el abastecimiento del mercado estadounidense.
Según la entidad, gracias a la producción en contraestación, los envíos permiten mantener una oferta continua de fruta fresca durante gran parte del año, beneficiando a consumidores, supermercados y a toda la cadena de distribución en Estados Unidos.
"Asimismo, destacamos que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, mecanismos de fiscalización y estándares internacionales que son plenamente cumplidos por el sector frutícola exportador", informó el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio.
Además, el líder gremial enfatizó que la decisión de EEUU no constituye un pronunciamiento que acredite la existencia de trabajo forzoso en la fruticultura chilena, sino que responde a una evaluación realizada por Estados Unidos en el marco de la Sección 301 de su legislación comercial, referida a aspectos de su política comercial y regulatoria, y no a un incumplimiento específico atribuible al sector frutícola chileno.
"Luego de analizar en detalle el contenido de la resolución, continuaremos trabajando junto a las autoridades para contribuir a una solución que permita resguardar una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países durante décadas, en el marco de un Tratado de Libre Comercio que sigue vigente. La prioridad ahora es avanzar en una negociación bilateral que permita revisar esta medida y preservar una relación comercial estratégica y de largo plazo entre Chile y Estados Unidos", agregó Marambio.
El gremio también destacó que acuerdo con estudios de Delphi & Peterson Solutions, la fruta chilena genera un impacto económico cercano a US$3.500 millones por temporada en Estados Unidos, aporta aproximadamente US$2.000 millones al PIB de ese país y contribuye a la generación de cerca de 19.500 empleos directos cada temporada.
Finalmente, Frutas de Chile reafirmó su disposición a seguir colaborando con la Cancillería, el Ministerio de Agricultura y los demás organismos competentes para apoyar las gestiones que permitan avanzar en una negociación bilateral orientada a revisar esta medida y preservar una relación comercial estratégica y de largo plazo entre Chile y Estados Unidos.
PURANOTICIA