El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, advirtió sobre los graves efectos laborales y agrícolas tras la suspensión de compra anunciada para la temporada 2026-2027.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, abordó la decisión de Iansa de suspender la compra de remolacha nacional para la temporada 2026-2027, calificando la situación como “un balde de agua fría” y un signo de la pérdida de ventajas competitivas del país.
Durante una entrevista concedida a radio Agricultura, el dirigente gremial no ocultó su pesar por la medida de la compañía azucarera. Al respecto, expresó: "Estamos tristes como agricultores, Francisco, porque la remolacha ha sido un cultivo emblemático para Chile".
Para dimensionar el peso histórico de esta actividad, el exministro de Agricultura recordó épocas de mayor esplendor del sector. “Chile ha sembrado más de sesenta mil hectáreas hace cincuenta años. Estas remolachas se distribuían en cinco plantas remolacheras, donde ahí se producía el azúcar y se distribuía a lo largo y ancho de todo el país”, rememoró.
Siguiendo esa misma línea de análisis, el timonel de la SNA evaluó el impacto directo en los productores que dedicaron sus esfuerzos a esta plantación, asegurando que "del punto de vista agrícola, de una agricultura que se había especializado en remolacha; una mala noticia".
Además, Walker destacó las capacidades técnicas que el país ha desarrollado en torno a esta materia prima a lo largo de las décadas. “Chile tiene los más altos rendimientos del mundo en remolacha. Hay una expertise, hay un conocimiento, hay una historia, una tradición de un cultivo muy emblemático para la agricultura chilena”, complementó.
Las consecuencias económicas y logísticas también fueron parte de su reflexión. En este ámbito, el representante del agro advirtió que la determinación de la empresa "es una muy mala noticia para la agricultura dado que genera mucho empleo, genera muchos servicios, tanto de maquinaria, de mano de obra, de transporte".
Al momento de aterrizar las cifras y el golpe territorial que traerá consigo esta suspensión, el presidente de la SNA puso especial énfasis en la zona centro-sur. Precisó que “para la región de Ñuble que queden 250 agricultores sin poder sembrar, más de 7.000 hectáreas sin poder sembrar, es bien grave el tema, dado a que también estamos atravesando una crisis de cultivo”.
Finalmente, a modo de conclusión sobre el panorama general del país, el líder gremial alertó sobre las señales económicas que deja este caso particular. Lo sucedido con la producción remolachera, sentenció, "es un signo. Estamos perdiendo ventajas competitivas en Chile, por eso urgentemente tenemos que crear un círculo virtuoso de generar empleos".
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