La ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, explicó que "las políticas de Estado, especialmente en materia diplomática, trascienden incluso a los gobiernos de turno”.
La inscripción de Michelle Bachelet como candidata a la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU) volvió a tensionar el escenario político.
Desde Europa, el Presidente electo, José Antonio Kast respaldó las palabras de Arturo Squella, timonel del Partido Republicano, quien calificó la nominación como “el amarre más grande que está dejando el Gobierno”.
El futuro mandatario manifestó que “coincido con lo dicho por el presidente de mi partido (…) nosotros lo que no queremos es que un Gobierno saliente deje amarrados los destinos del país en ningún sentido”.
Frente a esas críticas, la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, defendió lo determinado por el Ejecutivo. “La decisión del Gobierno del Presidente Boric de postular e inscribir la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para conducir la Asamblea de las Naciones Unidas como secretaria general es una política de Estado”, subrayó.
Y agregó que "las políticas de Estado, especialmente en materia diplomática, trascienden incluso a los gobiernos de turno”.
Vallejo recordó que la determinación “fue de público conocimiento y fue informada por el propio Presidente de la República en septiembre de 2025”, aclarando que “no es una decisión condicionada a escenarios futuros ni a quién resultara electo como Presidente”. Según la ministra, se trató de un proceso “gestado durante meses” y que “no surgió de la noche a la mañana”.
La vocera de Gobierno explicó además que “durante los primeros meses -incluso el primer año- del trabajo de la Cancillería en sus bilaterales, ya era una pregunta recurrente por parte de otros países si Chile iba a postular a Michelle Bachelet”. Por ello, enfatizó que se trata de una política de Estado “con ribetes internacionales” que “no puede pensarse en función de los ciclos electorales nacionales”.
La autoridad insistió en que la candidatura “debiese llenarnos de orgullo”, destacando que incluso ha sido valorada por sectores opositores. “Es una mujer chilena con credenciales impecables en materia de derecho internacional, derechos humanos, promoción de los derechos de las mujeres, derecho internacional humanitario y lucha contra la crisis climática”, afirmó.
Destacó el respaldo regional: “Brasil y México no solo están respaldando esta candidatura, sino que también la inscribieron como propia. Son los países más grandes de América Latina y eso demuestra que no es cualquier candidatura, sino una propuesta con trayectoria, credenciales y un fuerte respaldo regional”, concluyó, adelantando que esperan sumar más apoyos internacionales.
También resaltó la trayectoria de Bachelet en el ámbito interno, recordando su rol en la creación del sistema nacional de cuidados y del Pilar Solidario, que luego derivó en la PGU y en la actual reforma previsional.
Y aclaró que “el centro de esta candidatura no está en la política interna, sino en el liderazgo que hoy requiere la Asamblea de las Naciones Unidas y en el desafío de modernizar el sistema multilateral”.
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