En solo 20 minutos, un inédito episodio de lluvia y granizo anegó barrios completos como la Villa Pehuén, con más de un metro de agua dentro de las casas. El alcalde Tomás Vodanovic describió la emergencia como “brutal” y denunció desigualdades estructurales que agravaron la catástrofe.
El repentino temporal de lluvia y granizo que azotó la Región Metropolitana la tarde de ayer sábado golpeó con especial fuerza a Maipú. El alcalde Tomás Vodanovic calificó la situación como “demoledora”, tras recorrer las zonas más afectadas y constatar el nivel de destrucción que dejó el fenómeno climático.
“Es brutal, demoledor. No nos había tocado nada parecido, pero ni de cerca. Eran imágenes que parecían de otro país, pero pasó en nuestros barrios. En 20 minutos se inundó todo, entró más de un metro de agua a las casas y la gente perdió todo”, expresó a Radio Cooperativa.
La Villa Pehuén fue uno de los sectores más castigados. Allí, el agua alcanzó más de un metro de altura dentro de las viviendas en menos de media hora, generando escenas de desesperación.
El alcalde relató historias que reflejan la magnitud del desastre: una familia que celebraba el ingreso de un hijo a Carabineros vio cómo su hogar quedaba destruido en instantes; adultos mayores postrados quedaron atrapados en medio del agua y el lodo.
“Hoy día estoy triste, muy apenado la verdad, me pegó bien duro la conversación con varias familias, pero uno puede elegir cómo responde, y decimos estar desde el primer minuto en terreno”, expresó.
El fenómeno climático fue extremo: cerca de 20 milímetros de agua cayeron en apenas 20 minutos. Sin embargo, Vodanovic subrayó que la desigualdad en la infraestructura urbana agravó las consecuencias.
“Es brutal. Son familias comunes y corrientes que se esfuerzan por tener sus cositas y que también da rabia, porque más allá del fenómeno climático, hay condiciones de infraestructura de la ciudad que no vemos en otras comunas. A veces la gente siente que por el hecho de ser pobres les permiten vivir en lugares que no tienen colectores, que ante cada lluvia se mojan, que tienen que acostumbrarse a eso, y esa cuestión es injusta, es desigual. Da rabia”, denunció.
El municipio detectó además un grave riesgo sanitario en las zonas anegadas, debido a la mezcla de aguas lluvias con el colapso de alcantarillados.
Por ello, el alcalde anunció un operativo masivo de limpieza y desinfección desde las primeras horas de hoy domingo. “Vamos a estar a las 7 de la mañana llenando fichas, sanitizando, porque hay mucha presencia de aguas servidas e infección. Estamos tratando de pararnos y agradecemos que la autoridad de Gobierno esté presente en terreno, pero esto nos sobrepasó por completo”, admitió.
La respuesta institucional incluyó la convocatoria de un Comité Comunal para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) de emergencia a las 02:00 de la madrugada, con el fin de coordinar apoyos con Senapred y otros organismos del Estado. El objetivo principal es agilizar la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) para que las ayudas estatales lleguen con prontitud a las familias que perdieron ahorros, electrodomésticos y vehículos.
La noche se presentó incierta para los habitantes de la Villa Pehuén y sectores aledaños como El Abrazo, bajo la amenaza de nuevos pulsos de lluvia y la falta de servicios básicos. El municipio comprometió el despliegue de todos sus directores y capacidades operativas para acompañar a los damnificados en el proceso de remoción de lodo.
El relato del alcalde, cargado de tristeza y rabia, refleja no solo la magnitud del temporal, sino también las brechas estructurales que hacen que fenómenos naturales se conviertan en catástrofes sociales. “En 20 minutos se inundó todo”, resumió Vodanovic, en una frase que sintetiza la rapidez con que la emergencia se transformó en tragedia para cientos de familias maipucinas.
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