Paulina Núñez advirtió sobre la incertidumbre económica generada por el retraso del proyecto. Además, abordó las críticas opositoras y recientes polémicas en La Moneda.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), se refirió al retraso en el ingreso al Conggreso del plan de Reconstrucción Nacional, marcado por el debate en torno a la rebaja de impuestos a grandes empresas.
En entrevista con radio ADN, la legisladora abordó las tensiones políticas, las críticas internas y el escenario legislativo que enfrentará la iniciativa: “Es vital que el Gobierno ingrese el proyecto. Evidentemente, cuando uno se toma algunos días -entendiendo que este anuncio lo venimos esperando hace varias jornadas- se genera falta de certeza y, por lo tanto, incertidumbre”.
Añadió que “no podemos seguir demorando el ingreso del proyecto. Este ya ha sido socializado con quienes corresponde, se ha conversado y se ha entregado información sobre la idea del Gobierno. No tengo dudas de que los parlamentarios, especialmente los diputados -porque por ahí ingresará el proyecto- estarán a la altura del debate”.
La senadora enfatizó que el foco debe estar en el crecimiento económico: “Lo primero que debemos lograr es que el país crezca. Por lo tanto, las medidas deben apuntar a eso, enviar señales claras para el crecimiento y, luego, permitir recaudar lo que eventualmente se dejaría de percibir si no se realiza esta reforma".
"Además, es clave incluir medidas que las personas puedan notar lo antes posible, ya sea en alivios concretos o en menores gastos”, indicó.
Reiteró que “es vital que el proyecto ingrese, empecemos a dar certezas y generemos estabilidad”.
Respecto a la idea de dividir la iniciativa, explicó: “No se trataba de tener diez proyectos distintos, sino de separar las medidas en general de la rebaja del impuesto a las empresas. Ahí se concentrará la mayor parte del debate, las indicaciones y eventuales rechazos".
"En cambio, hay muchas medidas que probablemente se aprobarán por unanimidad o por una amplia mayoría. Por ejemplo, la eventual eliminación de contribuciones para adultos mayores o subsidios a la formalidad”, añadió.
Núñez cuestionó la extensión del proceso de socialización: “Son proyectos que se han ido socializando. Es bueno tomarse algunos días, no sé si semanas. En este caso ha pasado más de un mes desde el anuncio inicial. Y estamos hablando de un Gobierno que se ha definido como de emergencia”.
Advirtió sobre los efectos de la demora: “La eventual exención del IVA en la compraventa de inmuebles… el solo anuncio ha generado un efecto de congelamiento. La gente no compra porque espera lo que se va a anunciar. Entonces, no podemos seguir demorando el ingreso del proyecto”.
“Hay algo vital en la economía y en el mercado: la certeza. Eso es lo que han pedido, por ejemplo, los CEO de grandes compañías, especialmente en sectores como la minería”, añadió.
Frente a cuestionamientos de la oposición, que han calificado la iniciativa como “proyecto macedonia”, Núñez pidió elevar el nivel de la discusión: “Debemos salir de las caricaturas. La situación económica con la que se recibió el país es compleja, y eso lo sabe la oposición. No solo afecta al Gobierno, sino también a las personas, que ven cómo su dinero alcanza para menos”.
“Respecto a la rebaja de impuestos a empresas, si una empresa paga menos, puede invertir más. Si crece, compite mejor y genera más empleo. Eso tiene efectos en cadena. Por eso pido que el debate se dé con responsabilidad, entendiendo que impacta directamente en el bolsillo de todos los chilenos”, enfatizó.
Sobre a la ausencia de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, en la discusión de un proyecto sobre la modernización de Carabineros, manifestó que “yo espero que sea la primera y la última. Los proyectos que tienen urgencia del Ejecutivo tienen que ser empujados por el Ejecutivo y por el Congreso como corresponde”.
La presidenta del Senado se refirió al almuerzo del Presidente en La Moneda y destacó el valor de las señales públicas: “El ‘más allá’ es importante. A veces las señales son tan relevantes como el fondo”.
Añadió que “el Presidente tiene derecho a recibir personas, más aún si lo hace con recursos propios. Pero también debe haber mayores cuidados, porque ya no es una casa particular”.
Finalmente, subrayó: “Se necesita una norma escrita… Probablemente influyó la masividad u otros factores. Pero es innecesario estar discutiendo esto”.
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