La salida de la directora del SernamEG, en medio de su tratamiento por cáncer de mama, generó críticas transversales. Figuras como Karla Rubilar y Evelyn Matthei también pidieron reconsiderar la medida por razones humanitarias.
La remoción de Priscilla Carrasco de su cargo como directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) ha desatado una ola de cuestionamientos transversales. La decisión del Ejecutivo de solicitar su renuncia no voluntaria se produce en un contexto delicado, ya que la funcionaria se encuentra actualmente bajo tratamiento por cáncer de mama.
Ante este escenario, la senadora Paulina Núñez (RN) se sumó a las voces de Karla Rubilar y Evelyn Matthei para solicitar que se reconsidere la medida. "Hay límites en política y en la vida. Da igual como hayan actuado ellos en su Gob, como la actual directora se haya desempeñado. Se debe revertir la decisión y no profundizar el dolor de una persona. Más empatía, más compasión", expresó la legisladora a través de su cuenta en la red social X.
La controversia escaló luego de que la exintendenta Karla Rubilar calificara la acción como incoherente, considerando la alerta oncológica vigente y la naturaleza del Ministerio de la Mujer. “Si esto es real, duele. Sacar a una directora del SernamEG con cáncer de mama en tratamiento, en el Ministerio de la Mujer y en plena alerta oncológica, no es coherente. Pido sinceramente recapacitar”, sostuvo. Dicho mensaje recibió el respaldo inmediato de Evelyn Matthei, quien asintió con un rotundo: “Toda la razón, Karla”.
Por su parte, el Presidente José Antonio Kast abordó la determinación durante una entrevista con la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi). Si bien admitió que se trata de "un hecho lamentable, porque afecta la parte humana de una persona", recalcó que la prioridad es la eficacia administrativa: "nosotros tenemos que asumir con responsabilidad lo que es la gestión de un gobierno, que vela por el bien de todos los chilenos".
El mandatario justificó la salida de Carrasco aludiendo a discrepancias en la conducción del organismo y la falta de sintonía con el proyecto gubernamental. "Tenemos un deber de que la gestión esté bien hecha, que las confianzas estén asentadas. Y en este caso la confianza no se dio, no se daba, porque tenemos miradas distintas de cómo gestionar una repartición tan importante como SernamEG, como es Prodemu, como es en general el Ministerio de la Mujer", concluyó Kast.
PURANOTICIA