En la Comisión Mixta de Presupuestos, parlamentarios y representantes de los trabajadores de la salud cuestionaron la rebaja de $28 mil millones a la Ley Ricarte Soto y alertaron sobre la eliminación de programas esenciales.
Una fuerte preocupación por el financiamiento de la salud pública manifestaron parlamentarios y representantes de los gremios previo a la revisión de la partida de Salud del Presupuesto 2027 en la Comisión Mixta de Presupuestos.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la rebaja de $28 mil millones a la Ley Ricarte Soto, que financia diagnósticos y tratamientos de alto costo, además de los recortes a vacunas y programas de atención primaria.
El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Juan Luis Castro, cuestionó el argumento del ahorro fiscal y advirtió sobre sus consecuencias en la atención de salud.
"Aquí lo que está ocurriendo es que el llamado ahorro fiscal se quiere hacer a costa de la salud de la gente. No es posible que tal nivel de irresponsabilidad llegue al punto de hacernos creer que sobran enfermeras, que sobran paramédicos, que sobran administrativos, que sobran profesionales en la salud cuando tienen la lista de espera más abultada que hemos visto en los últimos años. Hoy día, más de 2 millones y medio de chilenos están esperando”, indicó.
Agregó que “nosotros no vamos a permitir hoy, en la discusión presupuestaria, que haya un peso menos en el gasto en personal, en el gasto en bienes de servicio de consumo, en el gasto de la ley Ricarte Soto, en el gasto de la atención primaria”.
Por su parte, la senadora Karol Cariola (PC) calificó la propuesta como “el sacrificio más puro de la salud pública en Chile” y cuestionó que "acá se dijo que no se iban a poner en riesgo los derechos sociales. ¿Qué derecho social es más esencial que el de la salud?”. Además, alertó sobre las rebajas a programas de salud mental, salud dental, cuidados paliativos y atención domiciliaria.
En tanto, el senador Ricardo Celis (PPD) cuestionó la disposición del Ejecutivo durante la discusión presupuestaria y señaló que el ejecutivo ha sido “egoísta en la conversación”.
Asimismo, planteó que "uno se pregunta, ¿le importa realmente los pacientes oncológicos?, porque terminan con un programa del dolor crónico, por ejemplo, o, ¿le importa la salud oral de los habitantes? porque termina también con otro programa en atención primaria”.
Desde los gremios, la presidenta de la Confusam, Gabriela Flores, alertó sobre el congelamiento del per cápita y el traspaso de programas sin recursos adicionales. “Hoy día nos traspasan 4 programas, pero no son recursos nuevos, es traspasar dinero a una canasta, que también va a provocar la disminución de personal para entregar la atención”, advirtió.
Finalmente la dirigenta insistió en que “este Gobierno pretende desmantelar la salud”, y llamó al Parlamento a rechazar la partida presupuestaria.
PURANOTICIA