El proceso se reabrió en Lyon tras la anulación de su condena de 28 años por irregularidades. El chileno, acusado por la desaparición de Narumi Kurosaki en 2016, aseguró haber sufrido aislamiento, golpes y presenciado escenas extremas durante su reclusión.
En Lyon, Francia, comenzó este martes el tercer juicio contra Nicolás Zepeda, acusado por la desaparición de Narumi Kurosaki en 2016.
El proceso se abrió luego de que la condena de 28 años de cárcel, dictada en 2022 y confirmada en 2023, fuera anulada en febrero de 2025 por irregularidades denunciadas por la defensa. Pese a esa anulación, Zepeda ha permanecido encarcelado a la espera de esta nueva instancia judicial.
Según CHV Noticias, Zepeda arribó al tribunal vestido con una chaqueta negra y hablando en perfecto francés. Ante los jueces, el acusado relató las condiciones de su reclusión: “Salí del aislamiento después de un año. Vi cosas horribles”.
Durante la investigación estuvo confinado en una celda de siete metros cuadrados en la prisión de Besanzón. Tras denunciar malos tratos, fue trasladado al centro Orleans-Saran. Allí, de acuerdo al mismo medio, Zepeda confesó entre lágrimas: “No sabía qué hacer. Felizmente salí de ahí; pensé que iba a morir. Vi gente suicidarse. Golpes, sangre”.
El chileno aseguró además que dejó constancia escrita de lo vivido: “Escribí varias cartas para narrar lo que vi y que meses antes del primer juicio un guardia que me odiaba me golpeó”.
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