El magistrado tuvo una extensa carrera judicial que se inició como oficial segundo de juzgado del crimen en 1977 y que pasó por cargos de secretario, juez, relator de cortes de apelaciones, fiscal judicial, ministro de corte de apelaciones y ministro de la Corte Suprema desde 2020.
El ministro de la Corte Suprema, Mario Carroza Espinosa, puso fin a una destacada carrera judicial de casi 50 años, al cumplir 75 años, límite de edad legal para permanecer en el cargo.
Su ingreso al sistema se remonta al 16 de noviembre de 1977, cuando comenzó en el escalafón de empleados desempeñándose como oficial segundo del Undécimo Juzgado del Crimen de Santiago. Desde esa posición, el magistrado escaló por todos los puestos del escalafón primario hasta llegar a ser ministro del máximo tribunal el 31 de diciembre de 2020.
Durante sus primeros años, ejerció labores como secretario del Juzgado de Letras de Cauquenes (1981-1982) y, posteriormente, cumplió el mismo rol en el Décimo Juzgado Civil de Santiago entre 1982 y 1984.
Su etapa como juez abarcó diversos tribunales: estuvo en el Primer Juzgado del Crimen de Puente Alto (1984-1988), pasó al Primer Juzgado del Crimen de Santiago (1990-1992), luego al Sexto Juzgado Civil de Santiago (1992-2000) y finalmente al Tercer Juzgado de Crimen de Santiago (2000-2002).
Previamente, entre 1988 y 1989, trabajó como relator de la Corte de Apelaciones de San Miguel. Más adelante, ocupó el puesto de fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Santiago desde 2002 hasta 2007.
Fue en abril de 2007 cuando asumió como ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, funciones que mantuvo ininterrumpidamente hasta prestar juramento en la Corte Suprema.
Un hito relevante en su carrera comenzó en 2010, año en que fue designado como ministro de fuero con dedicación exclusiva para investigar causas por violaciones a los derechos humanos ocurridas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990. A esta labor sumó, a partir de 2017, el rol de juez de ejecución de penas en este mismo tipo de procesos.
En el ámbito académico, Carroza es profesor de Estado con mención en Filosofía por la Universidad de Chile. Dictó clases de esta disciplina entre 1975 y 1977 en el Liceo Valentín Letelier, el mismo recinto donde cursó su educación secundaria. Además, impartió las cátedras de Derecho Penal y de Derecho Procesal Penal entre 1987 y 2015, y fungió como consejero y director académico del Instituto de Estudios Judiciales "Hernán Correa de la Cerda" (1997-2002).
Su participación institucional incluyó ser el representante del Poder Judicial ante la Comisión Interministerial de Violencia Intrafamiliar desde 1995, así como en la Comisión Nacional del Maltrato Infantil a partir de 1997.
Ese mismo año de 1997, integró el proyecto piloto de mediación anexo a la Corte de Apelaciones de Santiago. Su vocación formativa lo llevó a ser profesor de la Academia Judicial en programas para empleados y formación de jueces, además de desempeñarse como monitor de Clínicas Judiciales de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (1990-2000).
En cuanto a su actividad gremial, lideró la Asociación Nacional de Magistrados como presidente durante dos periodos: 2000-2002 y 2006-2008.
Ya instalado en la Corte Suprema, formó parte inicialmente de la Tercera Sala y luego pasó a la Primera Sala. En el máximo tribunal asumió responsabilidades como Encargado de Temas de Infancia y Familia, Coordinador Nacional de Causas por Violaciones a los Derechos Humanos 1973-1990 y ministro Encargado de Derechos Humanos de la Corte Suprema.
Paralelamente, integró el Comité de Modernización en el año 2021, fue parte del Consejo Superior de la Corporación Administrativa del Poder Judicial en el bienio 2022-2023 y participó en el Comité de Personas en los años 2024 y 2025.
Al concluir su última jornada laboral como ministro, recibió amplias muestras de admiración y afecto por parte de funcionarios, el Pleno y sus compañeros de sala.
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