El ministro resaltó el alza del salario mínimo a $539 mil y el récord de 9,5 millones de ocupados, en un contexto marcado por la pandemia y el desempleo, aunque admitió reformas pendientes como sala cuna y negociación colectiva multinivel.
El ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, realizó un balance sobre su gestión, destacando los principales logros y pendientes de su cartera.
En entrevista con La Tercera, Boccardo señaló que "esta fue una cartera que tuvo una agenda laboral, previsional, ambiciosa, en buena medida porque buscaba responder a muchas demandas que históricamente en el país se habían postergado, varias de las cuales fueron muy visibles en el estallido social, como salarios, pensiones, desigualdades de género, entre otras".
"Entendíamos que esta agenda no solo respondía a demandas históricas del mundo sindical, o deudas que se tenían en materia previsional, sino que también era una forma de contribuir a recuperar la cohesión social que en el país se perdió", indicó.
En ese sentido, sostuvo que "cuando te propones como país un salario mínimo que esté por sobre la línea de la pobreza, y llegas a los $539 mil en cuatro años, lo que estás diciendo es que ningún chileno y chilena que tenga un contrato formal, que tenga una jornada completa por trabajar remuneradamente, podrá estar por debajo de la línea de la pobreza".
Al ser consultado sobre las deudas pendientes, el titular del Trabajo apuntó al proyecto de sala cuna y al de negociación colectiva multinivel.
Respecto a la tasa de desempleo que llegó a 8,3% en noviembre-enero, Boccardo recordó que "probablemente nos tocó enfrentar una de las situaciones de desempleo más duras que se conoce desde los 80 en el país. La pandemia nos legó una situación económica, inflacionaria y laboral, con retrocesos de participación en el mercado laboral, que equivalían a una década, por ejemplo, en el caso de las mujeres".
"Y esa primera coyuntura de 2022 nos toca afrontarla con herramientas que ajustamos. Eso significó un esfuerzo del Estado de cerca de 2 millones de subsidios y permitió una primera recuperación del mercado laboral en relación a lo que había en la pandemia", añadió.
El secretario de Estado sostuvo que "las reformas que hemos impulsado le entregan una mejor institucionalidad y mejores herramientas al próximo gobierno de las que nosotros tuvimos".
Y destacó que "pese a todo este escenario, pese a la pandemia, pese a la situación geopolítica de guerras, logramos alcanzar una cifra de creación de 700 mil puestos de trabajo, que creo que no es menor para todo lo que estamos hablando".
"Alcanzamos, de hecho, los 9,5 millones de personas ocupadas. Nunca habíamos tenido, en la historia del país, tantas personas ocupadas, y particularmente alcanzamos una cifra récord: 4,1 millones de mujeres hoy están ocupadas", añadió.
Sobre si es posible reducir el desempleo a 6% como plantea el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el ministro Boccardo afirmó que "como país, cualquier objetivo de empleo debe estar asociado a condiciones de trabajo decentes. Eso es algo en que nosotros insistimos con mucha fuerza".
"Me parece que así como país nos podemos plantear cifras ambiciosas en materia de desocupación, también nos deberíamos plantear cifras ambiciosas en materia de ocupación, pero que sea en condiciones de formalidad, de salarios dignos, de jornadas razonables, que es finalmente lo que nos va a permitir alcanzar un nivel importante de desarrollo", indicó.
La autoridad planteó que "eso evidentemente tiene que estar combinado con ciertas perspectivas de transición que está enfrentando el país, en materia tecnológica sobre todo, porque cuando no lo afrontas hay ciertos grupos laborales que se empiezan a quedar atrás, y muchas veces eso genera malestar, frustración, y ahí la política pública puede hacer una diferencia importante".
"De ahí que me parezca que ese sello, o la cifra que el gobierno decida plantearse, y que nunca es fácil, porque es la vara con la que después a los gobiernos nos miden, tiene que ir acompañada de otros factores", subrayó.
Boccardo recalcó que "esta idea de que el crecimiento per se es la receta para generar empleo, es insuficiente, y tiene que ir acompañada de otras políticas laborales, salariales, previsionales, de reconversión laboral, y donde ahí sí el Estado hace una diferencia importante en términos de su intervención en la política pública".
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