El expresidente de RN abordó el primer mes de gobierno, defendió las medidas del plan de Reconstrucción Nacional y analizó la renuncia de Andrés Allamand.
El ex presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, respondió a las críticas dirigidas al Presidente José Antonio Kast tras su almuerzo con excompañeros de Derecho en La Moneda.
"El Presidente de la República no es un ermitaño, y es natural que busque reconstruir sus antiguos vínculos y amistades", afirmó.
En entrevista con EmolTV, el exsenador denunció que "quieren descalificar la figura del Presidente de la República para ver si podemos tener una buena tole-tole institucional".
Según él, "esto es promovido por el Partido Comunista y los sectores más extremos del Frente Amplio".
Al realizar un balance sobre las semanas iniciales de la actual administración, el ex timonel de RN destacó el dinamismo del Ejecutivo. "El primer mes de gobierno ha sido de intensa actividad. El gobierno se plantea objetivos muy ambiciosos y por ello debe explicar las cosas con mucho detalle", aseveró. Asimismo, reconoció que "ha habido algunos tropiezos, pero eso demuestra la mala fe de la oposición, que se aprovecha de detalles para dificultar la gestión".
En materia económica y de ayudas estatales, Larraín valoró profundamente el plan de reconstrucción impulsado por el Palacio de Gobierno, subrayando su impacto en la ciudadanía. "El objetivo central del proyecto de reconstrucción o reactivación es reactivar el empleo. No he visto nada con un impacto más fuerte en la pobreza y en la situación de las clases medias", enfatizó. De igual forma, respaldó con firmeza el subsidio a la contratación propuesto por el Ejecutivo, detallando que "Más de 200 mil pymes pueden beneficiarse con este subsidio, que además fomentará la formalización. Por eso, considero que el proyecto tiene un claro énfasis social. Quien diga lo contrario, miente".
Los reparos emitidos por legisladores que representan a las zonas golpeadas por los incendios también fueron blanco de sus dardos. Visiblemente molesto con esa postura, el exparlamentario interpeló a los congresistas: "¿Se ríen de las personas que perdieron sus hogares? Muchas están alojadas con familiares. Zonas enteras de ciudades medianas fueron arrasadas y ellos ponen obstáculos para la reconstrucción. No lo entiendo".
Para hacer frente a este escenario, Larraín hizo un llamado directo al gabinete para que adopte una postura de mayor protagonismo, tomando como referencia la labor de ciertas carteras. "El ministro de Vivienda ha hecho un trabajo excepcional y eso debería ser un ejemplo para otros ministros, que no esperen apoyo de la izquierda. Los ministros del proyecto de José Antonio Kast deben ser más firmes y no solo actuar pasivamente", argumentó. En esa línea, fue enfático en su recomendación: "propongo que sigan el ejemplo del señor Poduje y que no teman salir, explicar y enfrentar a grupos de personas".
Otro de los temas abordados fue la desvinculación de Andrés Allamand de las filas de Renovación Nacional. Sobre este hito, el exlíder de la tienda confesó que la noticia "Fue sorpresiva, especialmente porque la renuncia se presentó en enero y se conoció tres meses después. Para mí es una pérdida. Andrés fue un pilar en Renovación Nacional. Enfrentó etapas difíciles y contribuyó mucho a una transición exitosa. Es un hombre vigoroso e inteligente".
Al profundizar en los motivos detrás de esta decisión, explicó que "Creo que la razón principal fue su rol internacional, que requiere cierta neutralidad, aunque personalmente no ha perdido su posición política y doctrinal. Es mejor no estar afiliado a ningún partido, y eso fue decisivo en su caso".
El análisis de Larraín también se extendió al panorama interno de su propio partido y las decisiones electorales pasadas. Según su visión, "El apoyo a Evelyn Matthei fue un error. Se guiaron por encuestas de 14 meses antes de la elección y no quisieron esforzarse para buscar coincidencias con José Antonio Kast, quien sin duda representa mejor a la derecha chilena".
Para ilustrar su punto sobre la actual alcaldesa, agregó que "Evelyn Matthei representaba, por así decirlo, y sin querer ser cruel, lo que Sebastián Piñera llamó desde un patio en La Moneda, los cómplices pasivos".
Finalmente, al reflexionar sobre el posicionamiento actual de su colectividad frente al ascenso del Partido Republicano, advirtió sobre una pérdida de identidad. "Renovación Nacional ha ganado influencia más por la dejación de otros que por mérito propio, lo que ha llevado a que el partido se desdibuje y adopte un enfoque más cercano a la izquierda", diagnosticó.
En contraste, puntualizó que el avance de la tienda fundada por el actual Mandatario "no es solo mérito del grupo cercano a José Antonio Kast, sino también por el abandono de las bases naturales de Renovación Nacional, expresadas en su declaración de principios".
Para cerrar su intervención, sentenció que "las ideas centrales de la derecha chilena, como la defensa de las instituciones, la familia y la economía de mercado, han quedado un poco ocultas, lo que explica en gran parte el éxito republicano".
PURANOTICIA