La excandidata presidencial cuestionó duramente el inicio de la actual administración, apuntando a sus políticas de seguridad, migración y la ley miscelánea.
Un severo diagnóstico sobre las primeras semanas de la administración de José Antonio Kast realizó Jeannette Jara. La excandidata presidencial del Partido Comunista lanzó fuertes críticas hacia las políticas de migración y seguridad, además de cuestionar la reforma miscelánea que el Ejecutivo planea enviar al Congreso.
Durante una entrevista concedida a radio Usach, la exministra del Trabajo sostuvo que el camino adoptado por La Moneda resultó imprevisto hasta para sus detractores políticos: “Nos hemos visto sorprendidos, incluso nosotros mismos. Yo que soy de la política, porque no todas las personas están tan metidas en política como uno, pero aún a mí me ha sorprendido el nivel de fanatismo ideológico de este gobierno ultraderecha”.
Frente a este escenario, la exautoridad remarcó la urgencia de que la oposición actúe de forma conjunta. “Estamos en condiciones de generar, ojalá, y en eso creo que debemos convocarnos todos, la amplitud mayor que se pueda tener para hacer una oposición que contenga estas reformas que quiere imponer el gobierno de Chile”, planteó.
En esa misma línea, complementó que “la oposición tiene una responsabilidad ahí, de buscar alternativas a las cosas que propone el gobierno del presidente Kast, que no sean beneficiosas para la mayoría de la población”.
Al ser requerida sobre los aspectos específicos donde nota dicho extremismo, la militante comunista argumentó: “Si uno analiza lo que han sido los primeros días, el primer mes del gobierno del Presidente Kast, que asumió con un importante respaldo ciudadano, con demandas bien centrales, el fanatismo se ha expresado en que su gestión no da cuenta con lo que comprometió con la ciudadanía, sino que con su agenda propia”.
Sobre el manejo del orden público, Jara apuntó a los recientes conflictos internos de las instituciones. “lo que hemos sabido de seguridad pública es que hay una polémica entre la ministra, la subdirectora de inteligencia de la PDI, el director de la PDI, por un supuesto enredo de carácter personal”, fustigó.
Las alertas también se encendieron al abordar el Plan de Reconstrucción Nacional. Sobre esta iniciativa, la excandidata presidencial hizo una advertencia clara: “Yo primero lo que esperaría es que el gobierno, como no ha ingresado todavía la ley, tomara en cuenta que si quiere entregar beneficios sociales, bonos, ayuda y apoyo, va a contar con la oposición. Pero eso no puede ser a costa de rebajarle el impuesto a los más ricos del país".
Profundizando en la estrategia legislativa del Ejecutivo, aseveró: "Entonces, están metiendo esto en una ley miscelánea, porque ponen en una parte un paquete de ayudas sociales y presionan a la oposición a cambio de la rebaja del impuesto a los que más ganan”.
El ataque padecido por la titular de Ciencia, Ximena Lincolao, al interior de la Universidad Austral de Valdivia, fue otro de los temas analizados por la exministra. Al respecto, condenó el actuar de los manifestantes: “Creo que nunca es la forma de interpelar las ideas a través de formas que presionen, por ejemplo, tirando una botella de agua, empujando a alguien. Porque en definitiva no es la forma en la cual uno rebate las ideas del otro. Pero, en segundo lugar, además, porque genera esta división entre víctima y victimario, que en realidad creo que no contribuye a tener como un debate bueno”.
Para Jara, este incidente desvió completamente el foco de la discusión pública. “Dejamos de conversar inmediatamente del alza del costo de la vida, de la inflación, de los combustibles. Dejamos de conversar del impuesto que quieren rebajar a las empresas más grandes. Y hoy día solo conversamos de la ministra de Ciencias en relación a su carácter de víctima de esta agresión que sufrió en la Universidad Austral”, reflexionó.
Finalmente, evaluando el impacto comunicacional del suceso, sentenció que el hecho “ha sido una noticia que le ha dado aire al gobierno”.
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