El Ejecutivo advirtió que las fallas no serían solo errores administrativos.
Una serie de liberaciones indebidas de personas privadas de libertad mantiene a Gendarmería de Chile en el centro de la controversia, luego de que el Gobierno no descartara escenarios de corrupción ni sabotaje al interior de la institución.
Durante los últimos días se conocieron diversos casos en los que internos quedaron en libertad pese a que debían ingresar o permanecer en prisión, situación que fue calificada por el Ejecutivo como “impresentable” y como negligencias inexcusables.
En entrevista con Meganoticias, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, afirmó que “los funcionarios tienen que responder personalmente”, señalando que se trató de una falta grave a sus deberes básicos como servidores públicos.
La autoridad detalló que el director nacional de Gendarmería dispuso la destitución inmediata de los funcionarios involucrados, además de reforzar instrucciones previamente establecidas para evitar este tipo de errores.
No obstante, el ministro fue enfático en advertir que las fallas podrían ir más allá de simples errores administrativos, señalando que “puede haber error, pero también corrupción o incluso sabotaje”, lo que motivó la presentación de una denuncia formal.
La investigación quedó en manos del Ministerio Público, tras ser ingresada el 12 de febrero ante el fiscal de Foco Penitenciario Marcos Pastén, derivándose los antecedentes a fiscalías de Santiago, Puente Alto y Viña del Mar.
En paralelo, el ministro de Seguridad Pública Luis Cordero defendió la labor general de Gendarmería, pero advirtió que un solo error en el sistema penitenciario impacta gravemente en la confianza pública, subrayando la urgencia de reforzar controles, tecnología y estándares de probidad.
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