El ministro José García Ruminot abrió la posibilidad de cambiar la suma urgencia por una simple. Reconoció que esperaban una "mejor recepción" de la iniciativa.
El Gobierno evalúa otorgar más tiempo a la discusión de su reforma constitucional de seguridad, luego de los reparos que ha enfrentado la iniciativa durante su tramitación en el Senado. El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, abrió la posibilidad de reemplazar la actual suma urgencia por una urgencia simple.
En conversación con Estado Nacional de TVN, el secretario de Estado manifestó que el Ejecutivo busca que la discusión parlamentaria permita recoger distintas posiciones antes de avanzar con la propuesta.
“Nosotros estamos abiertos a que el proceso legislativo sea lo más informado y también lo más participativo posible”, sostuvo.
La iniciativa se encuentra actualmente bajo suma urgencia, plazo que vencerá durante los primeros días de septiembre. Ante ese escenario, García Ruminot anticipó que el Ejecutivo deberá tomar una nueva decisión respecto de la velocidad con que continuará su tramitación. “Vamos a tener que renovar la urgencia”, adelantó.
Según explicó, una de las posibilidades es mantener la actual calificación, aunque también existe la opción de entregar un mayor margen al Congreso mediante una “más larga, de 30 días, urgencia simple”.
La eventual modificación buscaría facilitar una discusión más extensa y generar condiciones para alcanzar acuerdos entre las distintas fuerzas políticas antes de continuar con el avance de la reforma. “Concretamente, y lo ha señalado con toda claridad el ministro Martín Arrau y también, por supuesto, el ministro Alvarado, estamos en plena disposición de tener un proceso legislativo que permita una discusión amplia y construir los acuerdos necesarios para que la reforma avance”, sostuvo García Ruminot.
El ministro también abordó los reparos que la iniciativa ha encontrado en el Senado y reconoció que el Ejecutivo esperaba una reacción distinta durante las primeras etapas de la discusión.
“Debimos haber tenido una mejor recepción”, respondió al ser consultado sobre si el Gobierno anticipaba las objeciones planteadas por los senadores.
García Ruminot recordó, además, que el debate sobre nuevas herramientas constitucionales en materia de seguridad no se limita al proyecto presentado por el Ejecutivo.
Actualmente, según indicó, en el Congreso existen “tres proyectos de reforma constitucional presentados por distintos parlamentarios, algunos de ellos transversales, para crear estados de excepción constitucional distintos a los que ya existen”.
En este escenario, el Gobierno deberá definir durante los próximos días qué urgencia aplicará a la iniciativa, mientras continúa las conversaciones en el Congreso para intentar construir los acuerdos necesarios que permitan avanzar con la reforma constitucional.
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