Sobre la conducción económica, el exparlamentario argumentó que el Ejecutivo ha optado por un “diseño de tensión”, lo cual, según su visión, dificulta la articulación de las mayorías necesarias para avanzar en la agenda legislativa.
El exsenador del PPD, Ricardo Lagos Weber, abordó la contingencia política marcada por el incremento en el precio de los combustibles y lanzó severos cuestionamientos a la estrategia comunicacional desplegada por el Ejecutivo.
Durante una entrevista concedida a CNN Chile Radio, el exparlamentario calificó como un “exceso” y un “abuso del lenguaje” las expresiones oficialistas que hicieron referencia a un “Estado en quiebra” o a un “estado de catástrofe” en materia económica.
A su juicio, dichas palabras constituyeron algo más profundo que un diagnóstico equivocado: “A pesar de que el ministro de Hacienda no compartió esa afirmación, ni siquiera los mercados internacionales se lo tomaron en serio. Es peor aún para el Gobierno, porque queda claro que aquí se trató de instalar un discurso y una narrativa falsa y odiosa”.
Sobre la conducción económica, argumentó que el Ejecutivo ha optado por un “diseño de tensión”, lo cual, según su visión, dificulta la articulación de las mayorías necesarias para avanzar en la agenda legislativa.
En esa línea, criticó el endurecimiento del relato oficial, que incluyó la difusión de videos en redes sociales aludiendo a una supuesta insolvencia del fisco. El exsenador contrastó esta táctica con la visión técnica del Ministerio de Hacienda, advirtiendo que “si un gobierno pretende hacer transformaciones, requiere generar un clima y un diálogo. Aquí cometieron un tremendo error”.
El exlegislador llamó a poner atención a las proyecciones del Banco Central, que anticipan un menor crecimiento y una inflación más persistente. Según manifestó, estas cifras deberían llevar a una reflexión profunda sobre el rumbo de las políticas públicas.
Su crítica se extendió al ámbito político y diplomático. Lagos Weber vinculó la “agudización de tensiones” con la decisión de retirar el respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU.
Consideró que los argumentos de Cancillería fueron “pobres y carentes de visión estratégica: Lo que se lee afuera es que Chile es un país poco serio. Que llega un presidente nuevo y a las dos semanas le retira el respaldo a una expresidenta que no tiene ninguna mácula”.
Para el exsenador, esta señal internacional resulta “dañina en un escenario global complejo, donde Chile necesita unidad para enfrentar su dependencia económica de las grandes potencias”.
PURANOTICIA