Futbolistas y directivos mantienen contacto permanente con sus comunidades desde el extranjero.
Los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío han generado una emergencia de gran magnitud, con graves daños materiales y sociales, obligando a autoridades, organizaciones y comunidades a coordinar acciones de apoyo para las personas damnificadas.
En la provincia de Concepción, una de las más afectadas, las llamas han destruido viviendas, inmuebles y extensas hectáreas, impactando también al ámbito deportivo. La emergencia ha provocado suspensión de partidos, jugadores afectados directamente y riesgo para instalaciones deportivas.
Desde Uruguay, donde Deportes Concepción disputa la Serie Río de La Plata, el técnico Patricio Almendra recordó las primeras horas de la catástrofe, señalando que salir de la zona fue extremadamente complejo. “Estamos con el alma puesta allá (…) nuestro corazón está con la gente que ha sufrido”, expresó, reconociendo además que el plantel se encuentra emocionalmente golpeado.
Por su parte, el director general de Los Lilas, Aiderson Abreu, informó que al menos dos jugadores del fútbol formativo perdieron sus hogares, mientras otros fueron desalojados. Agregó que el club evalúa habilitar un centro de acopio para apoyar no solo a los jugadores, sino también a la comunidad afectada, adoptando además medidas preventivas en su complejo deportivo.
La preocupación también alcanza a Universidad de Concepción. Su director ejecutivo, René Rosas, confirmó que una jugadora del plantel femenino profesional perdió su vivienda, mientras otras familias debieron ser evacuadas. A pesar de que gran parte del plantel se encuentra en Uruguay, el club mantiene contacto permanente con sus jugadores y brinda apoyo constante, mientras continúa el trabajo en sus instalaciones del Biobío.
PURANOTICIA