Medio Ambiente, Fundación Chile y el Municipio de Santiago lanzaron un plan piloto para prevenir basurales de construcción, sector que genera millones de toneladas anuales.
Para anticiparse a la proliferación de depósitos irregulares de escombros y material de demolición, se dio a conocer un inédito programa tecnológico impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, la Municipalidad de Santiago y Fundación Chile. Esta iniciativa preventiva se apoya en el uso de drones y capturas satelitales para rastrear tempranamente estos focos, una medida clave si se considera que a nivel nacional la generación anual de estos desechos equivale al volumen de cinco cerros Santa Lucía.
La magnitud del problema quedó en evidencia a través de un estudio reciente que contabilizó 3.735 puntos de acopio irregular de basura en todo el territorio chileno. Del total de estos recintos, la gran mayoría (3.492) son catalogados como microbasurales por tener una superficie inferior a una hectárea, mientras que los 243 restantes corresponden a vertederos ilegales que superan dicha extensión.
El escenario se vuelve aún más complejo al incorporar los escombros derivados de desastres naturales, tales como terremotos o incendios de gran magnitud. Como ejemplo de esta vulnerabilidad, el sismo del 27F dejó un saldo extra de 20 millones de toneladas de material destruido, un volumen que sobrepasó por completo la capacidad de gestión que tenía el país en ese momento.
Al respecto, la ministra Francisca Toledo detalló el impacto de esta problemática en las comunidades: “Cuando no gestionamos adecuadamente los residuos de la construcción, se generan microbasurales, se deterioran los barrios y aumentan riesgos. Esto afecta directamente la calidad de vida de las personas. Por eso estamos impulsando soluciones que abordan todo el ciclo, desde la obra hasta la disposición final, demostrando que es posible hacer las cosas de manera responsable si se incorporan estas decisiones desde el inicio”.
En la misma línea, la autoridad precisó que la industria constructora produce anualmente más de 7 millones de toneladas de desechos, contabilizando únicamente la edificación autorizada. Sin embargo, al sumar la cadena de valor completa, esta cifra podría empinarse por sobre los 20 millones. Las proyecciones indican que para el año 2030, la acumulación de estos restos superará el equivalente a más de cinco cerros Santa Lucía, emblemático hito de la comuna capitalina que sirvió de escenario para la presentación de estas iniciativas.
En cuanto a su funcionamiento operativo, el piloto emitirá alertas georreferenciadas clasificadas con distintos niveles de riesgo. Esta tecnología integrará módulos específicos para la detección, evaluación y monitoreo continuo, además de un dashboard de visualización diseñado para que las autoridades realicen el seguimiento y la gestión respectiva. Con esto, se busca articular una acción coordinada y eficiente entre los municipios, las seremis, la Superintendencia del Medio Ambiente y otros organismos públicos.
PURANOTICIA