La reunión contó con la participación de Maurice Khamis, presidente de la comunidad palestina en Chile, además de los empresarios Fernando Massú y Gonzalo Said.
El Presidente electo, José Antonio Kast, sostuvo una reunión con representantes de la comunidad palestina y empresarios de ese origen en Chile, en un encuentro que fue interpretado como una señal de acercamiento en medio de las primeras definiciones del próximo Gobierno.
La cita se realizó en las dependencias de la Oficina del Presidente Electo (OPE) y contó con la participación de Maurice Khamis, presidente de la Comunidad Palestina en Chile, además de los empresarios Fernando Massú y Gonzalo Said. Por parte del equipo del Mandatario electo asistieron Pamela Rishmague, encargada del funcionamiento de la OPE, y Benjamín Jadue, integrante del equipo de avanzada, ambos de ascendencia palestina.
De acuerdo con quienes participaron del encuentro, la conversación se centró principalmente en temas económicos, el clima de inversiones y la relación entre el sector público y privado durante la próxima administración. Según las mismas fuentes, no se abordaron en profundidad materias de política internacional ni la postura que adoptará el Gobierno entrante frente al conflicto en Medio Oriente.
Pese a ello, la reunión fue seguida con atención en distintos sectores de la comunidad palestina, que la consideraron una señal relevante luego de los gestos públicos realizados desde Israel tras el triunfo electoral de Kast.
En ese contexto, el canciller israelí Gideon Sa’ar sostuvo una llamada telefónica con el presidente electo, mientras que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, lo felicitó a través de la red social X. En esos días, además, trascendió la preparación de una eventual conversación entre ambos líderes.
Dicho escenario generó inquietud en la comunidad palestina, que emitió un comunicado manifestando su rechazo a ese trascendido. En el texto, advirtieron que una conversación política con Netanyahu, quien enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra, implicaría una vulneración de la política exterior histórica de Chile y un quiebre con su tradición diplomática.
En ese marco, la reunión realizada en la OPE fue interpretada como un gesto que permitió disipar algunos temores respecto de un eventual “cambio de mano” en la política exterior chilena.
Durante el Gobierno del Presidente Gabriel Boric, Chile mantuvo una postura especialmente crítica frente a Israel y de apoyo a Palestina, con episodios de tensión diplomática, como la no recepción de cartas credenciales del exembajador Gil Artzyeli o la cancelación de la participación israelí en la Feria Internacional del Aire y el Espacio.
Si bien, Kast mantiene vínculos más amplios con la comunidad judía y en 2008 realizó un viaje a Israel cuando era diputado, asistentes a la reunión señalaron que el encuentro permitió transmitir tranquilidad y abrir un canal de diálogo directo con el próximo Gobierno.
Más allá de las posiciones adoptadas en distintos gobiernos, en el mundo diplomático recuerdan que la postura histórica del Estado de Chile ha sido el reconocimiento de la existencia de ambos Estados, Israel y Palestina, como principio rector de su política exterior.
PURANOTICIA