Pese al aumento de la pobreza con la nueva metodología, la clase media sigue liderando.
La clase media en Chile continúa creciendo y ya representa casi la mitad de la población, de acuerdo con el análisis de la Encuesta Casen 2024 realizado por Libertad y Desarrollo (LyD). Según el estudio, este grupo alcanzó el 46,8% del total de habitantes, consolidándose como el segmento socioeconómico más numeroso del país, pese a que la nueva metodología de medición es más exigente que la utilizada en años anteriores.
El análisis considera como clase media a los hogares cuyos ingresos totales se ubican entre 1,5 y 4 veces la línea de la pobreza vigente en 2024, ajuste que responde tanto a la actualización de la línea de pobreza como a los estándares del Banco Mundial. En términos prácticos, esto equivale a ingresos mensuales que van desde $1,5 millones hasta $4,2 millones para un hogar de tres personas que arrienda, y desde $1,06 millones hasta $2,84 millones para quienes no pagan arriendo.
Con esta metodología, la clase media creció desde 44,6% en 2022 a 46,8% en 2024, lo que además implica un aumento de 15 puntos porcentuales respecto de 2009, cuando este segmento representaba solo el 31,5% de la población. La única caída relevante se registró durante la pandemia, periodo marcado por el menor dinamismo económico, el estallido social y el deterioro del mercado laboral, según explicó la investigadora de LyD, Paulina Henoch.
El informe también evidencia mejoras en otros grupos: la población de altos ingresos aumentó de 15,5% a 17,8%, mientras que las personas en situación de pobreza disminuyeron de 20,5% a 17,3%, y el grupo vulnerable bajó de 19,4% a 18,2%. No obstante, LyD advierte que, con la nueva medición, la tasa de pobreza resulta más alta que en estimaciones previas, aunque la clase media mantiene su predominio demográfico.
Finalmente, el estudio destaca la estrecha relación entre empleo, educación y nivel socioeconómico. Un 62% de la clase media se encuentra ocupada, frente a un 35% en pobreza, mientras que los jefes de hogar de este segmento tienen en promedio 11,8 años de escolaridad, cifra muy por debajo de los 15,8 años del grupo de altos ingresos. “Impulsar el crecimiento económico, mejorar la calidad del empleo y elevar el nivel educativo sigue siendo clave para fortalecer el bienestar de la clase media”, concluyó Henoch.
PURANOTICIA