Ambas naciones establecieron patrullajes conjuntos y el intercambio de inteligencia para frenar los cruces irregulares en el complejo Chacalluta-Santa Rosa.
Con el objetivo de robustecer la seguridad en el límite norte, las autoridades de Chile y Perú pactaron intensificar la vigilancia operativa y el intercambio de datos entre sus instituciones policiales. Este compromiso surgió durante la tercera reunión del Comité Binacional de Cooperación Migratoria, una mesa técnica y política diseñada específicamente para gestionar de forma conjunta los movimientos migratorios en la frontera compartida.
En la cita, que se desarrolló vía telemática, el subsecretario de Relaciones Exteriores chileno, Patricio Torres, expuso ante sus pares los alcances del Plan Escudo Fronterizo. Dicha estrategia del Gobierno de Chile contempla el bloqueo de pasos no habilitados, la aplicación de sanciones severas y un despliegue masivo de efectivos militares y policiales en la zona limítrofe.
El canciller nacional, Francisco Pérez Mackenna, quien lideró el encuentro junto a su homólogo peruano, Hugo de Zela, subrayó la relevancia de este trabajo mutuo ante el escenario regional.
“La cooperación frente a desafíos globales que afectan la seguridad de nuestros países se hace indispensable y ciertamente urgente. Es por ello que debemos aunar esfuerzos para luchar conjuntamente contra el crimen organizado transnacional, promover flujos migratorios ordenados, seguros y regulares, e impulsar también el desarrollo de nuestras economías y, muy importantemente, su capital humano, todas áreas prioritarias en nuestro actuar internacional”, sostuvo el secretario de Estado.
La instancia también contó con la participación del viceministro de Relaciones Exteriores de Perú, Félix Denegri, y diversos representantes de ambas administraciones. Uno de los puntos críticos abordados fue la necesidad de optimizar el funcionamiento del complejo fronterizo Chacalluta-Santa Rosa, buscando una mejora sustancial en su operatividad diaria para enfrentar el paso irregular de personas.
Desde la diplomacia limeña, el ministerio encabezado por De Zela ratificó "la voluntad de ambos países de profundizar la cooperación bilateral y el intercambio de información para adoptar medidas eficaces". En esa línea, se confirmó que se mantendrán los patrullajes simultáneos en el territorio para combatir las redes delictivas transnacionales.
Finalmente, la delegación peruana precisó que "como resultado, se ha acordado reforzar la coordinación operativa entre la Policía Nacional de Perú y sus contrapartes chilenas, para la implementación de medidas conjuntas como la continuación de los patrullajes simultáneos y el intercambio de información permanente", consolidando así una estrategia de seguridad binacional.
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