A partir de las 10:00 horas de este miércoles y hasta total despacho, la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile sesionará para votar en general y en particular el proyecto de reconstrucción nacional impulsado por el Ejecutivo.
Para lograr su aprobación, considerando a los 155 diputados presentes en la Sala, el Gobierno requiere un mínimo de 78 votos favorables, es decir, mayoría simple. Hasta ahora, el oficialismo cuenta con 76 respaldos asegurados.
Inicialmente, tras el acuerdo alcanzado con el Partido de la Gente (PDG), el Ejecutivo esperaba sumar otros 13 votos, luego del compromiso del Gobierno de reembolsar gastos asociados a pañales y medicamentos.
Sin embargo, en las últimas horas el PDG cambió su postura y anunció libertad de acción para sus parlamentarios, argumentando reparos frente a la invariabilidad tributaria contemplada en la iniciativa.
La controversia se concentra en el artículo 33 del proyecto, que establece que durante 25 años no podrán modificarse las condiciones tributarias para empresas que realicen inversiones superiores a los 50 millones de dólares en Chile.
Desde el Gobierno manifestaron disposición a reducir ese período a 20 años y elevar el monto mínimo de inversión exigido. No obstante, precisaron que esos cambios no se realizarían en esta etapa de la tramitación legislativa, sino en el Senado, debido a la necesidad de efectuar nuevos cálculos técnicos.
Durante la sesión de este miércoles se votará primero la idea de legislar. En caso de ser aprobada en general, la Cámara pasará a revisar el articulado y las indicaciones que sean declaradas admisibles.
En total, existen 118 indicaciones presentadas, incluidas renovaciones de enmiendas, las que serán sometidas a votación sin discusión previa.
El jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, sostuvo que su colectividad no entregará “cheques en blanco”, aunque aseguró que tampoco caerán “en una lógica de no poder negociar para que el país avance”.
“Vamos a aprobar aquello que ayude a mover la economía y a generar oportunidades reales y vamos a rechazar todo lo que vaya a golpear a la clase media”, advirtió.
A esto se sumó la postura de la Democracia Cristiana, colectividad que anunció que votará en contra de la idea de legislar tanto en la Cámara como en el Senado. El jefe de bancada DC, Jorge Díaz, explicó que la decisión responde a que propuestas impulsadas por el partido —como reducir los años de invariabilidad tributaria y disminuir el impuesto corporativo— no fueron incorporadas en el proyecto.
Además, cuestionó que la iniciativa “beneficia principalmente a los grandes patrimonios del país” y advirtió sobre eventuales efectos negativos en áreas como salud, vivienda y educación, junto con una menor recaudación fiscal y un posible deterioro de los indicadores económicos.
PURANOTICIA