El texto impulsado por el Gobierno es complementario a la iniciativa de "Escuelas Protegidas", que modifica diversos cuerpos legales, orientada a erradicar la violencia en contextos escolares.
La Cámara de Diputados aprobó y despachó al Senado a segundo trámite legislativo el proyecto que establece nuevas agravantes por delitos cometidos contra la comunidad educativa y en recintos educacionales.
El texto impulsado por el Gobierno es complementario a la iniciativa de "Escuelas Protegidas", que modifica diversos cuerpos legales, orientada a erradicar la violencia en contextos escolares.
La norma obtuvo 104 votos a favor, 16 en contra y 22 abstenciones, en su votación general. Posteriormente, se respaldó con 81 votos a favor, 49 en contra y 12 abstenciones al numeral 1 del proyecto.
Este numeral dispone que:
Igualmente, el proyecto aprobado dispone una sanción agravada -en un grado- a los delitos de lesiones, amenazas, maltrato de obra o agresiones físicas, en contra de profesionales o funcionarios de los establecimientos educacionales, si estas las realizan los padres, apoderados, tutores o quienes tengan el cuidado personal de los estudiantes.
Desde las posiciones a favor del proyecto, diputadas/os destacaron que este apunta a resguardar espacios seguros para el aprendizaje. Además, que no es posible normalizar la violencia en los establecimientos educacionales y, por lo tanto, reforzar las agravantes permitirá enfrentar con mayor eficacia situaciones de amenazas, agresiones y destrucción.
Además, advirtieron que existe un aumento sostenido de hechos de violencia en contextos escolares. Estos, agregaron, impactan directamente en la salud mental de estudiantes, docentes y equipos educativos. En ese sentido, afirmaron que la comunidad educativa requiere mayor protección y respaldo institucional para ejercer sus funciones.
En contraste, las posiciones más críticas a la iniciativa impulsada por el Gobierno, cuestionaron el énfasis en aumentar las penas frente a un fenómeno complejo que no se resuelve solo desde la perspectiva del derecho penal. Esto, implicaría riesgos para los derechos de niños, niñas y adolescentes, especialmente en contextos de vulnerabilidad, e inisitieron que estos cambios podrían acercar las sanciones a estándares del sistema penal adulto.
Adicionalmente, legisladores/as plantearon que la propuesta normativa podría ser difícil de aplicar y recordaron que actualmente ya existen normas que regulan la convivencia escolar. De este modo, enfatizaron que la respuesta debería centrarse en la prevención y en políticas de salud mental más robustas.
Desde el Gobierno, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, relevó la importancia de establecer un tratamiento diferenciado para los delitos que afectan a la comunidad educativa, a la luz del aumento de las agresiones contra docentes y estudiantes.
La autoridad subrayó que esta situación exige una respuesta sistemática por parte del Estado. Pero que, junto con sancionar más gravosamente los hechos, esperan dar una señal clara de respaldo a la comunidad educativa.
PURANOTICIA