La propuesta, despachada por la Cámara a segundo trámite, castiga el insultar u ofender gravemente a carabineros, funcionarios de la PDI o de Gendarmería, en el ejercicio de sus funciones.
La Sala de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que refuerza las sanciones frente a atentados y ofensas graves contra funcionarios de Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería, iniciativa que es parte de la denominada Agenda Naín Retamal 2.0.
La iniciativa fue aprobada por 96 votos a favor, 34 en contra y 14 abstenciones, siendo despachada al Senado para continuar su segundo trámite constitucional.
El proyecto establece una respuesta penal reforzada cuando las víctimas de atentados contra la autoridad sean funcionarios de Carabineros, la PDI o Gendarmería.
Entre sus principales modificaciones, contempla que, en estos casos, desaparezca la multa como pena alternativa, debiendo aplicarse una pena privativa de libertad. Asimismo, mantiene como circunstancia agravante que los hechos sean cometidos por un grupo de personas.
La propuesta también incorpora una nueva figura de ofensa grave en el Código Penal, con el objetivo de establecer una regulación más clara y coherente frente a conductas que menoscaben gravemente la dignidad de la función policial o penitenciaria.
Uno de los aspectos destacados de la iniciativa es que permitirá detener en flagrancia a quienes incurran en este tipo de conductas graves, entregando una herramienta adicional a los funcionarios policiales para actuar frente a situaciones que actualmente no cuentan con una respuesta suficientemente contundente.
Los parlamentarios RN enfatizaron que la iniciativa no busca criminalizar las críticas, opiniones o discusiones, sino sancionar aquellas conductas especialmente graves que impliquen un ataque, menoscabo o afectación de la dignidad y autoridad de quienes cumplen funciones de seguridad y protección de la ciudadanía.
El diputado Mauro González, integrante de la Comisión de Seguridad y autor de la iniciativa, manifestó que "hoy damos una señal potente de protección para quienes ejercen una función policial y penitenciaria, pero también una señal potente de sanción para quienes agreden, ofenden o maltratan a un carabinero, a un detective de la PDI o a un gendarme".
"Que quede claro: estos actos no quedarán impunes. Quienes agredan a nuestros funcionarios, especialmente cuando actúen en grupo, serán sancionados, y, en situación de flagrancia, podrán ser detenidos y puestos a disposición de la justicia", añadió.
El parlamentario destacó que “es un gran avance, porque necesitamos recuperar el respeto y la autoridad de quienes tienen la misión de protegernos. Agradecemos al Gobierno por impulsar nuestro proyecto y esperamos que ahora avance de manera ágil en el Senado de la República”.
Por su parte, el diputado Francisco Orrego sostuvo que "durante demasiado tiempo hemos permitido que se insulte, se agreda y se menoscabe a nuestros policías como si nada pasara. Eso tiene que terminar. Recuperar la autoridad también significa respaldar a quienes están en la primera línea enfrentando a los delincuentes".
"Este proyecto establece algo muy simple: insultar o atacar gravemente a un funcionario que nos protege no puede salir gratis. Esperamos que el Senado esté a la altura y lo convierta prontamente en ley", indicó.
Los diputados RN valoraron el respaldo entregado por la Cámara y manifestaron su expectativa respecto a que el Senado pueda avanzar prontamente en la discusión del proyecto.
PURANOTICIA