Ambos países denunciaron la ofensiva como una violación del derecho internacional y alertaron sobre sus consecuencias globales.
Venezuela y Cuba manifestaron su enérgico rechazo a los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, calificando la ofensiva como una grave violación del derecho internacional y una amenaza directa a la estabilidad global. Ambos gobiernos señalaron que la acción militar se produjo en un momento especialmente delicado para la región de Medio Oriente.
Desde Caracas, la Cancillería venezolana expresó su profunda preocupación por lo que describió como una escalada peligrosa e impredecible, subrayando que la ofensiva ocurrió mientras se desarrollaban esfuerzos diplomáticos entre Washington y Teherán. Para el gobierno venezolano, optar por la vía militar pone en riesgo la paz y debilita los mecanismos internacionales de resolución pacífica de conflictos.
El comunicado también cuestionó las represalias iraníes contra objetivos en la región del Golfo, aunque insistió en que el origen de la crisis radica en la decisión de recurrir al uso de la fuerza. Según Caracas, este tipo de acciones alimenta un ciclo de violencia que podría extenderse más allá de Medio Oriente.
Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel condenó los bombardeos al considerar que quebrantan la soberanía e integridad territorial de Irán, además de constituir una violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas. La Habana advirtió que el ataque compromete los avances diplomáticos relacionados con el programa nuclear iraní.
El gobierno cubano alertó que la ofensiva militar puede tener consecuencias impredecibles para la seguridad internacional, especialmente en un contexto de tensiones crecientes y ataques cruzados en la región. Díaz-Canel instó a la comunidad internacional a actuar con urgencia para evitar una escalada mayor.
Ambos países coincidieron en que la crisis evidencia la necesidad de fortalecer el multilateralismo y el respeto al derecho internacional, reiterando el llamado a detener la violencia y retomar el diálogo diplomático como única vía para evitar un conflicto de mayor escala.
PURANOTICIA