Donald Trump evalúa abandonar la OTAN y acusa a sus aliados europeos de no respaldar a Washington en el conflicto con Irán, en medio de tensiones por la negativa de varios países a colaborar militarmente y permitir el uso de bases.
La continuidad de Estados Unidos en la OTAN se encuentra bajo un serio cuestionamiento. Este miércoles, el presidente Donald Trump manifestó que se encuentra "más que considerando" el abandono de la organización, profundizando sus reproches hacia los países aliados por la ausencia de apoyo a Washington en el marco de la guerra en Irán.
En conversación con el periódico británico 'Telegraph', el jefe de Estado norteamericano fue consultado sobre la permanencia de su país en la Alianza Atlántica. Al respecto, el mandatario advirtió: "Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel".
Trump enfatizó su descontento debido a que la OTAN no ha respaldado la campaña de Washington en territorio iraní. Según el presidente, este tipo de apoyo en el organismo militar "debería ser automático", haciendo hincapié en que, por el contrario, Estados Unidos sí destinó asistencia militar a Ucrania como un gesto hacia sus socios de Europa.
Lanzando una nueva ofensiva contra los miembros de la alianza, el mandatario fustigó: "Hemos estado allí automáticamente, incluida Ucrania. Ucrania no era nuestro problema. Fue una prueba, y estuvimos allí por ellos, y siempre habríamos estado allí por ellos. Ellos no estuvieron allí por nosotros".
Desde que se inició el conflicto bélico, potencias de la talla de Alemania, Francia y Reino Unido han declinado involucrarse en la guerra en Irán. Esta fricción alcanzó su nivel más crítico cuando Donald Trump solicitó cooperación para una futura misión naval destinada a supervisar el estrecho de Ormuz.
A esta postura se sumaron España e Italia, naciones que impidieron el empleo de las bases estadounidenses en sus territorios para actividades ligadas a la contienda, argumentando que dichas acciones sobrepasan los acuerdos establecidos en los tratados de uso.
Bajo este escenario, el líder de la Casa Blanca volvió a recriminar a los aliados europeos por su pasividad frente a la crisis en el paso de Ormuz y la nula colaboración en la guerra. Ya el martes, mediante un mensaje en redes sociales, Trump adelantó que Washington no proveerá defensa y los instó a extraer "su propio petróleo" de la convulsionada región del Golfo.
En sintonía con sus constantes dudas sobre la OTAN, el presidente sentenció: "Tendrán que empezar a aprender a defenderse por sí mismos; Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarles, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros".
Posteriormente, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se sumó a las críticas señalando que la administración tendrá que "reevaluar el valor de la OTAN". Esto ocurre luego de que diversos países de la organización, entre ellos España, restringieran el uso de instalaciones militares a las fuerzas norteamericanas para sus maniobras contra Irán.
Para Rubio, es necesario analizar si la organización "sigue cumpliendo su propósito, o si ahora se ha convertido en una calle de sentido único", aludiendo a la supuesta falta de compromiso europeo. "Cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?", cuestionó el secretario de Estado.
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