La OMS mantiene la emergencia internacional ante el repunte de la letalidad, que ya roza el 31%. Mientras el virus se extiende a Uganda, la provincia de Ituri impone medidas extremas como la prohibición de manipular cadáveres y severas restricciones al transporte público.
Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) elevaron este jueves a 1.406 los casos confirmados de ébola y a 438 las personas fallecidas desde que se declaró el brote a mediados de mayo en el este del país.
El Ministerio de Sanidad congoleño informó, a través de un comunicado publicado en redes sociales, que durante las últimas 24 horas se notificaron 73 nuevos contagios y 39 fallecimientos. Además, precisó que 192 pacientes se han recuperado, de los cuales tres recibieron el alta durante el último día.
La cartera de Salud subrayó que el brote mantiene una tasa de letalidad del 31,2 %, cifra que ha aumentado durante las últimas semanas. Asimismo, indicó que 609 personas permanecen hospitalizadas en aislamiento, mientras que la tasa de seguimiento de contactos alcanza el 82,5 %.
A la situación en la RDC se suman 19 casos confirmados y dos fallecidos en Uganda, en medio de las alertas internacionales por la propagación de la enfermedad. Cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este brote como una emergencia de salud pública de interés internacional.
En este contexto, las autoridades de la provincia de Ituri, la más afectada por el brote, anunciaron recientemente una serie de medidas para contener la propagación del virus. Entre ellas destacan la prohibición de manipular cadáveres, el cierre de piscinas públicas y el uso obligatorio de impermeable, mascarilla y casco para los conductores de mototaxis.
Asimismo, las autoridades impusieron limitaciones al número de pasajeros en taxis, autobuses y minibuses, establecieron el lavado obligatorio de manos antes de abordar estos vehículos y restringieron a 50 personas el máximo de asistentes a reuniones públicas, según informó la emisora congoleña Radio Okapi.
La República Democrática del Congo es considerada el país con mayor experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, tras haber enfrentado más de una docena de brotes desde que la enfermedad fue identificada en 1976. Ese año se registró un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, ubicada a orillas del río Ébola, del cual la enfermedad tomó su nombre.
PURANOTICIA