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Qué papel está teniendo EE.UU. en Venezuela tras los devastadores terremotos que dejaron miles de muertos y damnificados

Qué papel está teniendo EE.UU. en Venezuela tras los devastadores terremotos que dejaron miles de muertos y damnificados

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El Departamento de Estado asegura haber entregado más de 400 toneladas métricas de ayuda de primera necesidad -kits de refugio, kits de higiene, cubetas, lonas y juegos de cocina-, beneficiando a unas 70.000 personas.

Qué papel está teniendo EE.UU. en Venezuela tras los devastadores terremotos que dejaron miles de muertos y damnificados
Jueves 9 de julio de 2026 13:51
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Pocas horas después de la impactante operación militar de EE.UU. en la que fue capturado Nicolás Maduro el 3 de enero, el presidente Donald Trump sorprendió al mundo con una declaración no menos controvertida: "Vamos a dirigir el país [Venezuela] hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata".

Siete meses más tarde, Estados Unidos lidera los esfuerzos internacionales para ayudar a Venezuela tras el doble terremoto que sacudió ese país el pasado 24 de junio y que causó más de 3.500 muertes y dejó a decenas de miles de personas sin hogar.

Menos de un día después del doble sismo, Washington ya había anunciado que iba a destinar US$150 millones para ayudar a atender la emergencia en Venezuela y que enviaría a más de 250 personas, entre ellos bomberos entrenados en rescates bajo estructuras colapsadas, médicos, paramédicos, ingenieros especializados en evaluación de riesgos en edificaciones.

Adicionalmente, a través del Comando Sur, EE.UU. ha destinado aviones de transporte, helicópteros, buques de la Armada y maquinaria pesada para hacer frente a la tragedia venezolana.

Pero sus funcionarios, liderados por el jefe del Comando Sur, el general Francis Donovan, y el encargado de negocios de la embajada estadounidense en Caracas, John Barrett, también se han reunido con las autoridades venezolanas, entre ellos con el miembro más polémico del gabinete de la presidenta interina, Delcy Rodríguez: el ministro de Interior, Diosdado Cabello, a quien Washington acusa de narcoterrorista y por el que ofrece una recompensa de US$25 millones, lo que ha generado controversia.

Estos elementos, unidos a las "excelentes" relaciones con la presidenta interina de las que suele presumir Trump, así como la supuesta negativa de Washington al regreso a Venezuela de la líder de la oposición, María Corina Machado, están generando dudas sobre el papel que EE.UU. está jugando en la actual emergencia que vive Venezuela.

Luego de la catástrofe, EE.UU. ha sido -con diferencia- el país que más recursos ha destinado a Venezuela.

Hasta este 8 de julio, Washington había destinado más de US$386 millones en ayuda al país.

La ha canalizado a través de distintas organizaciones no gubernamentales como la Federación Internacional de la Cruz Roja y de dependencias de la ONU como Unicef o el Programa Mundial de Alimentos "proporcionando ayuda médica de emergencia, asistencia alimentaria, agua y sanidad, refugios, protección y logística", según señaló en una nota de prensa el Departamento de Estado.

El Departamento de Estado asegura haber entregado "más de 400 toneladas métricas de ayuda de primera necesidad -kits de refugio, kits de higiene, cubetas, lonas y juegos de cocina-, beneficiando a unas 70.000 personas. Estos suministros, financiados por Estados Unidos, brindaron alivio inmediato a comunidades de toda Venezuela", señala el comunicado.

Además, anuncia el establecimiento de un "puente humanitario aéreo" en el que participarán el Departamento de Estado, Amazon y Airlink, una ONG que sirve de enlace entre los sectores aeronáutico y humanitario para hacer frente a desastres.

La idea es realizar vuelos semanales para el envío de ayuda humanitaria desde Miami directamente a Maiquetía, el aeropuerto de Caracas, donde un centro logístico de ayuda del Programa Mundial de Alimentos la recibirá y la entregará a las ONG que se encargarán de distribuirla sobre el terreno.

En ese esfuerzo, el Departamento de Estado se encargará de coordinar con el gobierno de Venezuela, Airlink organizará los envíos de acuerdo con las prioridades del momento y Amazon transportará la ayuda de forma gratuita a Venezuela.

Pero la asistencia de EE.UU. ha ido más allá de las operaciones de búsqueda y rescate de víctimas y sobrevivientes o de la aportación de ayuda humanitaria.

Washington se insertó desde el primer día en el centro de la gestión de la crisis y, de hecho, al día siguiente del doble sismo fuerzas del Comando Sur estaban en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía -que no solamente es el más importante de Venezuela, sino que está ubicado en Vargas, el estado más golpeado por los sismos- para evaluar los daños que había sufrido y ponerlo a funcionar a la brevedad para atender la emergencia.

Desde entonces, las fuerzas estadounidenses asumieron el control del tráfico aéreo en el aeródromo, así como la logística de la ayuda humanitaria que llega a Maiquetía, según explicó este martes el general Donovan durante una rueda de prensa virtual.

Washington también realizó una movilización masiva de recursos que incluían aviones C-17 de la Fuerza Aérea para transportar equipos de búsqueda y rescate, y maquinaria para el movimiento de carga; helicópteros CH-47 Chinook del Ejército para transportar personal y suministros; aeronaves MV-22 Osprey del Cuerpo de Marines; y buques de la Armada para brindar apoyo a las operaciones en tierra y transportar suministros.

Uno de estos barcos, el USS Fort Lauderdale, había participado en el bloqueo marítimo que derivó en la operación de captura de Maduro y ahora, en medio de la catástrofe, se convirtió en el primer barco de la Armada de EE.UU. en atracar en un puerto de Venezuela en décadas.

Para inicios de julio, el Comando Sur informó que había casi 2.000 tropas estadounidenses participando en las operaciones de ayuda.

Aunque los rescatistas estadounidenses ya se marcharon de Venezuela, Donovan dijo que las fuerzas de su país seguirán allí hasta que "ya no seamos necesarios". Indicó que están centrados en ayudar en la gestión del aeropuerto y el puerto marítimo, en proporcionar transporte aéreo y terrestre, así como maquinaria pesada y logística.

Y es que la logística es, precisamente, una de las mayores fortalezas de EE.UU.

"Estados Unidos posee una capacidad logística tal que no creo que exista ningún otro país con una capacidad comparable. Creo que ni siquiera China", señala Charles Scawthorn, un ingeniero estructural con gran experiencia internacional en la gestión de desastres causados por terremotos, a BBC Mundo.

Scawthon añade que, dada la cercanía geográfica con Venezuela, "creo que la gran aportación de EE.UU. será la logística: el transporte de alimentos, materiales de construcción y maquinaria pesada".

Los US$380 millones que ha aportado para la emergencia en Venezuela ubican claramente a EE.UU. a la cabeza de todos los esfuerzos internacionales para ayudar a ese país.

Hasta este miércoles, la web Ruta de Ayuda, elaborada por la ONG Transparencia Venezuela, ubicaba a Washington como el primer donante con US$300 millones, seguido por China con US$14,7 millones y, en tercer lugar, Italia con US$10,8 millones.

Pero esa notable contribución no ha salvado a EE.UU. de críticas.

En declaraciones a The New York Times, Javier Corrales, profesor de ciencias políticas en el Amherst College, señaló -por ejemplo- que resulta difícil considerar la ayuda estadounidense como generosa si se considera que desde la captura de Maduro el gobierno de Trump asumió el control de los ingresos petroleros de Venezuela, que son muchas veces superiores.

De acuerdo con estimaciones publicadas por el Council on Foreign Relations, las ventas de petróleo venezolano durante los primeros cuatro meses de 2026 fueron de casi 100 millones de barriles, con un valor aproximado de unos US$8.000 millones.

Sin embargo, hasta la fecha el gobierno estadounidense no ha informado con exactitud sobre cuánto petróleo se ha vendido, cuánto dinero se ha generado y qué ha ocurrido con esos recursos.

"Cuando tú analizas, dados los montos y las proporciones, tampoco es que esa ayuda sea una cosa exorbitante. Más bien es una cosa muy pequeña para la magnitud de las necesidades", dice Carmen Beatriz Fernández, consultora política de la firma Datastrategia, a BBC Mundo.

A pesar de esto, en general, el volumen de la ayuda estadounidense no ha sido un asunto especialmente polémico.

De hecho, una encuesta realizada en los días siguientes al terremoto, a la que tuvo acceso BBC Mundo, muestra a EE.UU. como el actor internacional en el que los venezolanos tienen más confianza en que va a contribuir a la gestión de la crisis y a la reconstrucción tras los terremotos.

Según el sondeo, el 75% de los consultados tenían confianza en Washington, mientras solamente un 11% no la tenía. La confianza en la Unión Europea se ubicaba en el 59%, en la ONU era el 48%, mientras que en China llegaba a un 39% (la misma proporción que no confiaba en ese país).

El mayor ruido en torno a la actuación de Estados Unidos parece haberse centrado en dos elementos distintos, pero vinculados. El primero de ellos han sido los encuentros públicos de Donovan y Barrett con Diosdado Cabello.

(Imagen: Cuenta en X del Comando Sur de EE.UU.)

PURANOTICIA // BBC MUNDO

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