Mientras Washington asegura estar cerca de concretar un entendimiento diplomático con Teherán, el gobierno iraní insistió en que no cederá ante presiones externas y destacó la resistencia de su población frente al conflicto.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró este viernes que su país mantendrá la defensa de su independencia, dignidad e integridad territorial, pese a las presiones y amenazas provenientes de Estados Unidos.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto marcado por la tensión entre Washington y Teherán, aunque evitó referirse directamente al reciente anuncio realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a un eventual acuerdo para poner fin al conflicto entre ambas naciones.
"La nación iraní defenderá la independencia, la dignidad y la integridad territorial del país a pesar de todas las presiones y amenazas. Durante más de 100 noches, la nación iraní ha estado presente defendiendo el país y la revolución, frustrando los planes de los enemigos", ha remachado el dirigente iraní, según informa la cadena de televisión IRIB.
En la misma línea, Pezeshkian destacó el papel de la ciudadanía frente a las dificultades derivadas del conflicto.
"Muchos de los cálculos y planes del enemigo han fracasado gracias al apoyo y la resistencia del pueblo", sostuvo el gobernante iraní.
Las declaraciones llegan luego de que Donald Trump afirmara en las últimas horas que existe un "gran acuerdo" con Teherán. El mandatario estadounidense describió dicho entendimiento como "muy sólido" y "un poco conceptual", indicando además que su administración trabaja en los detalles finales de un documento que podría ser firmado en Europa durante los próximos días.
El anuncio del líder republicano se produce cuando Irán y Estados Unidos han protagonizado una escalada de ataques y contraataques, situación que ha puesto en riesgo la continuidad de un eventual alto el fuego.
A ello se suma la preocupación regional por los ataques iraníes contra objetivos en Bahréin, Kuwait y Jordania, acciones que han generado críticas de otros actores relevantes de Medio Oriente, entre ellos Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
PURANOTICIA