La portavoz Karoline Leavitt desmintió los rumores sobre un ultimátum de Washington a Teherán. Además, abordó la captura de dos buques y la suspensión de condenas a muerte de ocho mujeres.
La Casa Blanca descartó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya fijado un plazo límite para la extensión del alto el fuego con Irán, alegando las supuestas divisiones en el seno de la República Islámica sobre el acuerdo final a negociar con Washington.
Durante una intervención ante los medios de comunicación, la portavoz gubernamental, Karoline Leavitt, fue enfática en desmentir los rumores. "El presidente no ha fijado un plazo límite en firme para recibir una propuesta iraní, a diferencia de lo que se ha informado hoy. (...) Sé que algunas fuentes anónimas han informado que hay un plazo de tres a cinco días. Eso no es cierto", aseveró la funcionaria, puntualizando además que el "calendario lo dictará" exclusivamente Trump.
Respecto a los motivos del jefe de Estado para ampliar la pausa temporal de hostilidades acordada originalmente el pasado 8 de abril, la vocera profundizó en la postura oficial. "Es Irán quien necesita ponerse de acuerdo (...) Irán libra una batalla entre los pragmáticos y los intransigentes, y el presidente busca una respuesta unificada", argumentó.
En esa misma línea, la representante del Ejecutivo estadounidense subrayó que el mandatario "ofrece generosamente cierta flexibilidad" en torno a la paralización de las acciones, ya que su objetivo principal es "ver una propuesta unificada a su contundente propuesta", respetando siempre sus "claras" líneas rojas.
Pese a esta disposición al diálogo, las medidas de presión continúan intactas. Leavitt hizo hincapié en que la "operación Furia Económica continúa, al igual que el bloqueo naval efectivo y exitoso de los buques que se mueven hacia y desde Irán". Para reforzar este punto, garantizó: "Estados Unidos mantiene el control de esta situación y ejerce presión sobre el régimen iraní. No solo han sido debilitados y aniquilados militarmente, sino que también están sufriendo pérdidas económicas y financieras cada momento que pasa con este bloqueo".
Frente a las acusaciones provenientes desde Teherán, que responsabilizan a Trump por la situación actual, la vocera alertó a la prensa sobre los "mensajes contradictorios" y la "retórica y lenguaje diferentes" que emanan desde el país persa. "Lo que dicen públicamente es muy diferente de lo que reconocen en privado ante Estados Unidos y nuestro equipo negociador", advirtió.
Otro de los temas abordados fue la reciente retención de dos embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria iraní. Aunque la portavoz tildó el hecho como un acto de piratería, aclaró que no constituye un quebrantamiento de la tregua vigente, dado que las naves no pertenecían a su país ni a Israel.
"No se trataba de barcos estadounidenses ni de barcos israelíes. Se trataba de dos buques internacionales", detalló durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, espacio donde también criticó duramente al régimen islámico, asegurando que "ha pasado de tener la armada más letal de Medio Oriente a comportarse como una banda de piratas".
Sobre este incidente marítimo, la Armada de la Guardia Revolucionaria justificó la captura de los navíos —identificados como el 'MSC-Francesca' de bandera panameña y el 'Epaminodes' con pabellón de Liberia— argumentando que ambos "pusieron en peligro la seguridad marítima al navegar sin permisos necesarios y manipular sus sistemas de navegación".
En el ámbito de los derechos humanos, Leavitt se refirió a la publicación de Donald Trump donde anunció la anulación de las sentencias de muerte que pesaban sobre ocho mujeres iraníes. La funcionaria valoró la medida, indicando que las afectadas "merecen la oportunidad de seguir viviendo sus vidas en libertad". Acto seguido, añadió: "Ahora eso sucederá gracias al presidente Trump que es una persona humanitaria de corazón".
Para concluir, la representante de la Casa Blanca delineó los límites intransables de la administración norteamericana en los diálogos actuales. "En lo que respecta a las negociaciones formales, las cuestiones humanitarias son de suma importancia para este presidente. Sin embargo, en cuanto a las negociaciones en curso, ha dejado muy claras sus líneas rojas: Irán jamás podrá obtener una bomba nuclear para amenazar a Estados Unidos y a nuestros aliados, y deberá entregar el uranio enriquecido que posee", sentenció.
(Imagen: Europa Press)
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