Durante la presentación del destructor Kang Kon, el líder de Corea del Norte defendió la necesidad de fortalecer la disuasión frente a "flotas agresoras". La advertencia coincide con el inicio de ejercicios militares conjuntos de cinco días entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur en aguas cercanas a la península.
El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, anunció su intención de convertir a la Armada del país en una fuerza nuclear, con el objetivo de reforzar la capacidad de disuasión frente a las que calificó como "flotas agresoras enemigas".
El anuncio fue realizado durante la botadura del destructor Kang Kon, un buque de guerra que sufrió un accidente en el astillero de Chongjin y cuya puesta en servicio fue presentada por Pyongyang como un hito para la modernización de su Armada.
"Debemos asegurarnos de que se lleve a cabo el funcionamiento diversificado y eficaz de los sistemas de combate nucleares para una guerra real mediante el desarrollo de nuestra Armada como fuerza armada nuclear, y de que las actividades militares para la defensa marítima y la disuasión bélica se lleven a cabo con mayor claridad", ha defendido el dirigente subrayando la importancia de que los uniformados de ella frenen a "las flotas agresoras enemigas", logrando que "se retiren estratégicamente".
Las declaraciones, recogidas por la agencia estatal norcoreana KCNA, fueron formuladas durante el acto de puesta en servicio del Kang Kon, embarcación que Corea del Norte describe como un avance significativo en sus esfuerzos por modernizar sus capacidades navales.
Durante su discurso, Kim Jong Un sostuvo que no existe otra garantía para defender la paz que asegurar un equilibrio de fuerzas, al tiempo que reafirmó la postura de Pyongyang de continuar desarrollando el poderío militar del país.
El anuncio se produce una semana después de que el líder norcoreano descartara iniciar un proceso real de desnuclearización de la península de Corea, argumentando la postura "hostil" de Estados Unidos, que calificó de "persistente" y proveniente de un país "cada día más peligroso".
En esa misma línea, un portavoz del Ministerio de Exteriores de Corea del Norte defendió que el arsenal nuclear permite "garantizar la contención" ante la "grave situación" que enfrenta el país. Según sostuvo, Corea del Norte asume "más riesgos" frente a las políticas estadounidenses, pese a los intentos de acercamiento de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Las declaraciones de Pyongyang coinciden con el inicio, este mismo lunes, de ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, que se extenderán durante cinco días.
El operativo comenzó en aguas internacionales al este y al sur de la isla de Jeju, ubicada frente a la costa surcoreana, según informó el Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur en un comunicado recogido por la agencia estatal surcoreana Yonhap.
El contralmirante del JCS, Kim Ji Hoon, señaló que el objetivo "principal" de los ejercicios es "reforzar la disuasión y las capacidades de respuesta frente a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte", durante una rueda de prensa celebrada en la base aérea de Estados Unidos en Yokota, cerca de Tokio.
Las maniobras, que se realizan por cuarta vez desde junio de 2024, tienen lugar pese a que el presidente estadounidense Donald Trump ordenara el mes pasado reducir los ejercicios militares con Seúl, en una nueva señal de su relación con el dirigente norcoreano, vínculo que ha descrito en reiteradas ocasiones como muy bueno.
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