El gobierno iraní suspendió la cumbre en Islamabad denunciando que el bloqueo de Washington en el estrecho de Ormuz viola la tregua. Mientras la administración de Trump mantiene la presión, Irán advierte que no volverá a la mesa sin el levantamiento de las restricciones marítimas.
La reanudación de los diálogos entre Estados Unidos e Irán en territorio pakistaní quedó condicionada a una exigencia clara: Washington debe levantar el cerco impuesto a las embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz. Por este motivo, la administración de Teherán ratificó que la segunda etapa de encuentros programada en Islamabad quedará paralizada, incluso después de que el presidente Donald Trump decidiera prolongar la tregua acordada originalmente el 8 de abril.
A través de la agencia de noticias iraní Tasnim, el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, fue enfático al señalar que "El bloqueo naval de Estados Unidos es una violación del alto el fuego". El diplomático remarcó que esta exigencia ya fue comunicada a la Casa Blanca y que, como contestación, han captado "señales de que están dispuestos a hacerlo".
Respecto a los próximos pasos, el delegado ante la ONU detalló: "En cuanto lo hagan, creo que la siguiente ronda de negociaciones tendrá lugar en Islamabad". Asimismo, Iravani advirtió que su nación se encuentra plenamente capacitada para alcanzar un pacto, afirmando que "Si quieren sentarse en la mesa (de negociaciones) y discutir para una solución política, nos encontrarán dispuestos. Si quieren ir a la guerra, Irán también está preparado".
En ese mismo contexto, el funcionario hizo memoria sobre el origen del conflicto, asegurando que su país "no inició la agresión militar". Para Iravani, la responsabilidad recae en la contraparte: "Ellos iniciaron la guerra". Sus palabras aluden directamente al ataque sorpresivo ejecutado el 28 de febrero por fuerzas estadounidenses e israelíes contra la nación asiática. Dicha ofensiva ocurrió en pleno desarrollo de las tratativas entre Teherán y Washington para forjar un renovado pacto nuclear, luego de que en 2018 Trump abandonara el convenio suscrito tres años antes.
Desde otra vocería, Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, abordó la postura gubernamental indicando que "la diplomacia es una herramienta para garantizar los intereses y la seguridad nacional". Sobre el uso de esta vía, el representante diplomático precisó: "Adoptaremos medidas cuando lleguemos a la conclusión de que las bases necesarias y lógicas son las adecuadas para usar esta herramienta".
En declaraciones difundidas por la cadena de televisión pública IRIB, Baqaei insistió en que "Irán no inició esta guerra impuesta". Además, justificó las maniobras de su país argumentando que "todas las acciones iraníes fueron adoptadas en línea con el derecho inherente de Irán a la legítima defensa frente a la agresión militar de Estados Unidos y el régimen sionista".
El vocero de Exteriores también lanzó una advertencia sobre el futuro inmediato: "Irán seguirá de cerca los acontecimientos sobre el terreno y en el contexto político y adoptará las medidas necesarias y apropiadas para proteger sus intereses y seguridad nacional. Las Fuerzas Armadas están totalmente alertas y preparadas para defender de forma exhaustiva y decisiva a la nación iraní contra cualquier amenaza o mal".
Para cerrar su intervención, Baqaei recalcó que la administración iraní "usará todas las oportunidades y capacidades disponibles para hacer que los agresores rinden cuentas y lograr que se respeten los derechos de Irán, incluido que se haga justicia contra los responsables e instigadores de crímenes de guerra y la reclamación de compensaciones".
El escenario diplomático cuenta con la mediación de Pakistán, país que solicitó la extensión del cese al fuego temporal del 8 de abril. Esta prórroga fue anunciada el martes por Trump, aunque el mandatario norteamericano fue tajante al sostener que el cerco sobre el perímetro del estrecho de Ormuz se mantendrá inalterable.
Precisamente, la mantención de este cerco, sumada a la reciente captura y asalto de navíos iraníes en dicha área, constituye el argumento central de Teherán para ausentarse de la cita en Islamabad. Para las autoridades asiáticas, estas operaciones representan una vulneración directa a la tregua que termina por estancar las conversaciones.
Como antecedente, el pasado viernes 17 de abril el gobierno iraní había comunicado el levantamiento de sus limitaciones al tránsito en ese sector, decisión tomada una vez que se confirmó, un día antes, un cese al fuego transitorio en Líbano. No obstante, Teherán volvió a aplicar las restricciones luego de la reacción de Trump; el presidente estadounidense celebró la medida iraní, pero advirtió inmediatamente que sus tropas conservarían el bloqueo sobre esta ruta de vital importancia estratégica.
PURANOTICIA