El mandatario electo anunció querellas judiciales contra la administración saliente de Gustavo Petro, calificándola como "la más corrupta de la historia", lo que desató una dura respuesta del actual presidente a través de redes sociales.
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró que su equipo ha detectado "cientos de irregularidades" durante el proceso de transición con el gobierno saliente y anunció que ya se preparan acciones judiciales y administrativas contra funcionarios de la actual administración, a la que calificó como "el más corrupto de la historia".
A través de sus redes sociales, el futuro mandatario afirmó:
"Hemos encontrado cientos de irregularidades, he ordenado conformar un grupo de abogados que ya está presentando las respectivas denuncias penales, fiscales y disciplinarias para que ninguna tropelía, ilegalidad cometida contra la patria quede impune", ha anunciado a través de redes sociales.
Hasta el momento, De la Espriella no ha entregado detalles sobre las presuntas irregularidades. No obstante, reiteró que cuando asuma la Presidencia, el próximo 7 de agosto, no habrá privilegios para ninguna autoridad.
"Nadie tendrá privilegios", aseguró, al tiempo que prometió sancionar a quienes "traicionen la confianza del pueblo sin importar quién sea".
Además, el presidente electo denunció un supuesto descuadre en las cuentas públicas y una "crisis humanitaria" en el sistema de salud, afirmaciones que fueron respondidas por el actual mandatario, Gustavo Petro, a través de redes sociales.
"Las deudas en el sistema de salud son de los intermediarios privados que ustedes crearon, son deudas privadas", señaló Petro.
El mandatario agregó: "No vayan a sacarle al pueblo recursos para la ganancias de los vampiros, esos vampiros son suyos. Abelardo de la Espriella ha vivido como magnate con los recursos de la salud del pueblo", respondió.
Durante su intervención, De la Espriella también abordó la situación de seguridad del país, calificándola de "dolorosa", y anunció que impulsará el desmantelamiento de la política de "paz total" implementada por el Gobierno de Petro, reafirmando su intención de combatir a los grupos armados ilegales.
"Su tiempo se acabó", advirtió.
Asimismo, sostuvo que "El proceso de paz total del gobierno saliente no fue otra cosa que la entrega de la soberanía nacional al narcoterrorismo", argumentando que durante los últimos años estos grupos "han intensificado sus acciones violentas en diferentes regiones del país".
En esa línea, adelantó que "He pedido al equipo de empalme que incluya dentro del paquete de decretos que firmaré el día de mi posesión todas las medidas necesarias para derogar la maraña jurídica mediante la cual se entregó buena parte del territorio nacional a los narcoterroristas bajo la falsa promesa de una paz que nunca llegó".
El presidente electo también respondió al anuncio del excandidato presidencial y senador electo Iván Cepeda, quien propuso impulsar un plan de "desobediencia civil pacífica" mientras De la Espriella no aclare los presuntos vínculos con Estados Unidos que le atribuye la oposición.
Frente a ello, el mandatario electo manifestó: "Algunos loquitos hablan de desobediencia civil, que no es otra cosa que primeras líneas, bloqueos y terrorismo urbano", reiterando que se aplicará "toda la fuerza del Estado de derecho" contra quienes actúen "por fuera de la ley".
De la Espriella informó además que el pasado viernes sostuvo una reunión en Barranquilla con una delegación estadounidense de alto nivel, encuentro en el que se abordaron materias relacionadas con seguridad nacional, lucha contra el narcotráfico, comercio y fortalecimiento de las relaciones bilaterales.
Según indicó el comunicado difundido por su equipo, "El futuro gobierno de Colombia trabajará para reconstruir una alianza seria, firme y confiable con Estados Unidos. Colombia volverá a tener aliados fuertes y una política exterior al servicio de la seguridad".
El presidente electo ha manifestado públicamente su cercanía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante la campaña presidencial colombiana expresó abiertamente su respaldo a De la Espriella, tal como ocurrió anteriormente en las elecciones de Honduras.
Desde el oficialismo colombiano, en tanto, cuestionaron esa participación, denunciando que la supuesta injerencia estadounidense —que, según sostienen, incluyó declaraciones públicas e inversiones millonarias para influir en la opinión pública— habría incidido en el resultado de los comicios.
PURANOTICIA