Amparada en la Ley de Poderes de Guerra, la resolución califica de ilegal la ofensiva por no contar con el aval del Congreso. Desde Washington, la administración rechazó la medida tildándola de inconstitucional y asegurando que las hostilidades cesaron formalmente tras el alto al fuego de abril.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que busca obligar al presidente Donald Trump a poner fin a la guerra contra Irán, en un nuevo revés político para la Casa Blanca. La iniciativa contó con el respaldo de cuatro legisladores republicanos que se sumaron a la bancada demócrata para sacar adelante la medida.
En total, 215 representantes votaron a favor y 208 en contra, permitiendo la aprobación del texto bajo el argumento de que el conflicto es ilegal al no haber sido autorizado por el Congreso. La propuesta deberá ahora ser analizada por el Senado, instancia donde deberá obtener respaldo para entrar en vigor.
Entre quienes apoyaron la iniciativa se encuentra el congresista republicano Thomas Massie, representante por Kentucky, quien vinculó el conflicto con el aumento del costo de vida para los ciudadanos estadounidenses.
"La gente está harta de esto. Están hartos de que la gasolina cueste cinco dólares el galón y el gasóleo seis dólares y de que no podamos permitirnos echar fertilizante en nuestros campos de Kentucky", ha subrayado el republicano Thomas Massie (Kentucky).
Desde el Partido Demócrata, el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, cuestionó los costos económicos asociados a la ofensiva impulsada por el mandatario.
"La guerra imprudente y costosa que Donald Trump ha elegido ha costado a los estadounidenses comunes cientos, si no miles de dólares más en costos adicionales, particularmente en lo que respecta a los precios de la gasolina", afirmó.
La iniciativa fue presentada por Greg Meeks, representante por Nueva York y principal demócrata del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara. El texto se fundamenta en la Ley de Poderes de Guerra, normativa que regula las facultades del Ejecutivo para involucrar a Estados Unidos en conflictos armados.
Basándose en dicha legislación, el proyecto ordena a Trump retirar todas las fuerzas estadounidenses involucradas en "hostilidades" con Teherán, salvo que exista una declaración formal de guerra o una autorización específica del Congreso para el uso de la fuerza militar contra Irán.
La resolución tiene carácter de "concurrente", lo que implica que requiere la aprobación de ambas cámaras del Congreso, aunque no debe ser enviada a la Casa Blanca para su promulgación o eventual veto presidencial.
Sin embargo, la Administración estadounidense ha rechazado la propuesta por razones jurídicas, calificándola como un "veto legislativo inconstitucional" que invade atribuciones propias del Poder Ejecutivo.
Desde la Casa Blanca también han defendido que la medida carece de fundamento práctico, argumentando que el conflicto concluyó tras el cese de hostilidades decretado por el propio mandatario.
La Administración sostiene que la guerra terminó "con el alto el fuego ordenado por el presidente el 7 de abril de 2026", pese a que posteriormente se han registrado nuevos ataques y continúa el despliegue militar estadounidense en la zona.
En una declaración de política administrativa citada por The Hill, la Casa Blanca afirmó que "No existen hostilidades actuales de las que retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos", al expresar su oposición al texto impulsado por Meeks.
La propuesta será remitida ahora al Senado, donde los demócratas ya han conseguido anteriormente aprobar resoluciones similares para limitar la acción militar estadounidense en Irán.
Además, la Casa Blanca ha visto disminuir el respaldo dentro de su propio partido. El mes pasado, la Cámara Alta aprobó una resolución orientada a frenar la campaña militar después de que el senador Bill Cassidy modificara su voto, pocos días después de que Trump contribuyera a su derrota en las primarias republicanas de Luisiana.
Pese al avance legislativo, aún no existe claridad sobre cuándo se realizará la votación definitiva de la medida. Asimismo, se ha señalado que, en cualquier caso, se trataría de una resolución "conjunta", por lo que debería llegar al despacho presidencial y requerir la firma de Trump para adquirir fuerza de ley, un escenario que actualmente aparece como altamente improbable.
PURANOTICIA