Con la cuenta regresiva en pausa programada, ingenieros avanzan en complejas maniobras de enfriamiento y abastecimiento del cohete SLS, en la antesala de una misión que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna por primera vez en más de 50 años.
A las 07:33 hora local de Florida, Estados Unidos, se otorgó la autorización oficial para comenzar el abastecimiento de los tanques de combustible de la misión que, tras más de medio siglo, llevará a cuatro tripulantes a las cercanías de la Luna. La instrucción fue impartida por Charlie Blackwell-Thompson, quien se desempeña como directora de lanzamiento de Artemis.
Los especialistas de la NASA se encuentran preparados para la inyección de propelentes en el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial), considerando que la ventana para el despegue se habilitará a las 18:24 (hora local). Esta etapa, calificada como "esencial", arranca con el enfriamiento de las líneas de transferencia de hidrógeno y oxígeno líquido pertenecientes a la etapa central del vehículo.
Previamente, en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, el personal de ingeniería ejecutó el recambio de aire en las cavidades internas de la estructura. Este proceso consistió en sustituir el aire de la atmósfera por nitrógeno gaseoso, un componente inerte que minimiza las posibilidades de contaminación o combustión.
Según detalló la agencia espacial, este procedimiento resulta "crucial" para resguardar tanto la integridad del aparato como la seguridad de los astronautas, al establecer un entorno protegido para el posterior repostaje. La institución precisó que "Al eliminar el oxígeno y la humedad, los ingenieros mantienen la pureza y la estabilidad de los sistemas internos del cohete antes de que comience la carga del propulsor criogénico".
Respecto al cronómetro del Artemis II, la NASA confirmó que la cuenta regresiva se mantiene actualmente "en pausa programada", situación que definieron como "habitual" en este tipo de operaciones de alta complejidad. Indicaron que este receso es "crucial" dentro de la secuencia, pues otorga el tiempo necesario para que los equipos finalicen "tareas esenciales" y validen que cada sistema esté en condiciones óptimas antes de avanzar.
El enfriamiento de las líneas de transferencia de oxígeno líquido (LOX) e hidrógeno líquido (LH2) para la etapa central del SLS se puso en marcha a las 07:44 hora local. La agencia explicó que, mediante el uso de hidrógeno líquido a temperaturas extremadamente bajas, se logra enfriar paulatinamente las cañerías y sistemas del motor. Esto previene el choque térmico y asegura que el hardware esté debidamente acondicionado para recibir el flujo total de propelente durante el repostaje.
Posteriormente, a las 07:58, se reportó que el equipo de lanzamiento realizaba el enfriamiento con oxígeno líquido en el sistema de propulsión principal de la etapa central. Siguiendo el cronograma, a las 08:35 comenzó la fase de llenado lento de LH2 y LOX en el cuerpo central del cohete.
Durante este periodo, los elementos criogénicos ingresan a una velocidad controlada para que los tanques y tuberías se aclimaten gradualmente a las temperaturas extremas. La NASA subrayó que esta carga pausada reduce el estrés térmico en las piezas, garantizando un paso fluido hacia las fases de abastecimiento acelerado. "Es un paso crucial en la cuenta regresiva, que prepara el terreno para las operaciones de llenado completo. Una vez finalizado el proceso de llenado lento de ambos propelentes, los equipos pasarán a la fase de llenado rápido", puntualizaron desde la agencia.
La tripulación de la Artemis II está compuesta por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, a quienes se suma Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA). Los cuatro protagonizarán el primer vuelo tripulado del programa, una travesía de aproximadamente diez días que los llevará a rodear la Luna y retornar a la Tierra, marcando un hito tras más de 50 años.
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